Por orden de la jueza penal en Comodoro Rivadavia, Gladys Olavarría, Mauro Nicolás, Jonathan Alejandro Tula y Diego Omar Paredes quedaron detenidos preventivamente mientras se investiga si tuvieron relación con el doble crimen ocurrido el pasado 19 de octubre en el barrio San Cayetano.
El fiscal Héctor Iturroz relató que Mauro Tula, junto a otras personas se hace presente en el domicilio de la familia Hernández donde se celebraba una fiesta familiar. Se produjo una agresión previa y egresaron de la morada varias personas de la familia Hernández y amigos. En ese momento Tula extrajo un cuchillo e hirió a Braian Hernández, luego comenzaron a correr hacia su hogar paterno perseguidos por integrantes de la familia Hernández al verse superados en número. Tula extrajo un arma de fuego y comenzó a disparar contra el grupo que lo perseguía. Luego se ocultaron en la casa de los padres de Tula donde fueron agredidos a piedrazos por los perseguidores. Como respuesta salieron de la casa Diego Paredes y Jonathan Tula, munidos de armas de fuego. Abrieron fuego e hirieron gravemente a Miguel Benítez y a Orlando Hernández. A Mauro Tula lo acusan por homicidio agravado por el uso de arma de fuego, en concurso real con lesiones graves en calidad de autor. A Jonathan Tula y Paredes como coautores de homicidio agravado por el uso de arma de fuego.
Por su parte el defensor de los hermanos Tula, Guillermo Iglesias, cuestionó la detención de los mismos por medidas urgentes “ya que no estaban dados los requisitos para esa vía”, sostuvo. Las pruebas que se hayan tomado en ese lapso no pueden ser tenidas en cuenta por el juez, formulando objeción sobre éstas por la invalidez de esos actos jurídicos. Mencionó el principio de la duda y que se debe analizar la figura de homicidio en agresión ya que no se sabe quién es el autor aún. Asimismo se refirió a la legítima defensa privilegiada. Solicitando se considere la detención domiciliaria para su defendido hasta que se logre identificar al autor.
La defensora de Paredes, Lilian Borquez, no planteó objeciones respecto del relato del hecho pero sí de la calificación legal escogida, sugiriendo la de homicidio en ocasión de riña y no la de homicidio agravado como postula el representante de fiscalía. Refirió que pueden ser subsanados los peligros procesales con medidas sustitutivas a la prisión preventiva como presentaciones semanales ante la Oficina Judicial y prohibición de acercamiento a testigos. “No está claro cuál ha sido la participación de Paredes en el hecho”, concluyó.
Por orden de la jueza penal en Comodoro Rivadavia, Gladys Olavarría, Mauro Nicolás, Jonathan Alejandro Tula y Diego Omar Paredes quedaron detenidos preventivamente mientras se investiga si tuvieron relación con el doble crimen ocurrido el pasado 19 de octubre en el barrio San Cayetano.
El fiscal Héctor Iturroz relató que Mauro Tula, junto a otras personas se hace presente en el domicilio de la familia Hernández donde se celebraba una fiesta familiar. Se produjo una agresión previa y egresaron de la morada varias personas de la familia Hernández y amigos. En ese momento Tula extrajo un cuchillo e hirió a Braian Hernández, luego comenzaron a correr hacia su hogar paterno perseguidos por integrantes de la familia Hernández al verse superados en número. Tula extrajo un arma de fuego y comenzó a disparar contra el grupo que lo perseguía. Luego se ocultaron en la casa de los padres de Tula donde fueron agredidos a piedrazos por los perseguidores. Como respuesta salieron de la casa Diego Paredes y Jonathan Tula, munidos de armas de fuego. Abrieron fuego e hirieron gravemente a Miguel Benítez y a Orlando Hernández. A Mauro Tula lo acusan por homicidio agravado por el uso de arma de fuego, en concurso real con lesiones graves en calidad de autor. A Jonathan Tula y Paredes como coautores de homicidio agravado por el uso de arma de fuego.
Por su parte el defensor de los hermanos Tula, Guillermo Iglesias, cuestionó la detención de los mismos por medidas urgentes “ya que no estaban dados los requisitos para esa vía”, sostuvo. Las pruebas que se hayan tomado en ese lapso no pueden ser tenidas en cuenta por el juez, formulando objeción sobre éstas por la invalidez de esos actos jurídicos. Mencionó el principio de la duda y que se debe analizar la figura de homicidio en agresión ya que no se sabe quién es el autor aún. Asimismo se refirió a la legítima defensa privilegiada. Solicitando se considere la detención domiciliaria para su defendido hasta que se logre identificar al autor.
La defensora de Paredes, Lilian Borquez, no planteó objeciones respecto del relato del hecho pero sí de la calificación legal escogida, sugiriendo la de homicidio en ocasión de riña y no la de homicidio agravado como postula el representante de fiscalía. Refirió que pueden ser subsanados los peligros procesales con medidas sustitutivas a la prisión preventiva como presentaciones semanales ante la Oficina Judicial y prohibición de acercamiento a testigos. “No está claro cuál ha sido la participación de Paredes en el hecho”, concluyó.