La Secretaría de Gobierno de la Municipalidad de Puerto Madryn, a través de la Dirección de Inspecciones Generales, realizó diversos operativos de control bromatológico en colaboración con la Policía Federal Argentina (PFA) durante la mañana del 2 de abril. Se secuestraron aproximadamente 500 kilos de merluza, cuyo traslado se realizaba sin permisos habilitantes.
La actividad se desarrolló con el objetivo de evitar el ingreso irregular de pescados y mercadería apócrifa, provenientes de las localidades vecinas de Trelew y Rawson, asumiendo la alta demanda de carnes blancas y pescados en el marco de la celebración de Semana Santa. Como resultado, los inspectores municipales secuestraron, al menos, 500 kilos de merluza, los cuales eran trasladados sin los permisos habilitantes y sin contar con un vehículo preparado para la entrega de alimentos perecederos.
Vale destacar que la mercadería tenía por destino un reconocido restaurante de la zona centro de la ciudad y para la venta irregular ambulante, ejercicio comercial que se realiza por fuera de los sistemas formales de venta y distribución de alimentos.
Acerca de esto, la titular de Inspecciones Generales del municipio, Liliana Tamagno, expresó que “este tipo de controles se realizan de forma habitual en los ingresos a nuestra ciudad y son reforzados especialmente en fechas como Semana Santa, Navidad, entre otras, donde mucha gente intenta introducir mercadería que no fue controlada y no pasó por los controles de salubridad, los cuales garantizan la calidad y la seguridad de los productos que llegan a la mesa”.

La Secretaría de Gobierno de la Municipalidad de Puerto Madryn, a través de la Dirección de Inspecciones Generales, realizó diversos operativos de control bromatológico en colaboración con la Policía Federal Argentina (PFA) durante la mañana del 2 de abril. Se secuestraron aproximadamente 500 kilos de merluza, cuyo traslado se realizaba sin permisos habilitantes.
La actividad se desarrolló con el objetivo de evitar el ingreso irregular de pescados y mercadería apócrifa, provenientes de las localidades vecinas de Trelew y Rawson, asumiendo la alta demanda de carnes blancas y pescados en el marco de la celebración de Semana Santa. Como resultado, los inspectores municipales secuestraron, al menos, 500 kilos de merluza, los cuales eran trasladados sin los permisos habilitantes y sin contar con un vehículo preparado para la entrega de alimentos perecederos.
Vale destacar que la mercadería tenía por destino un reconocido restaurante de la zona centro de la ciudad y para la venta irregular ambulante, ejercicio comercial que se realiza por fuera de los sistemas formales de venta y distribución de alimentos.
Acerca de esto, la titular de Inspecciones Generales del municipio, Liliana Tamagno, expresó que “este tipo de controles se realizan de forma habitual en los ingresos a nuestra ciudad y son reforzados especialmente en fechas como Semana Santa, Navidad, entre otras, donde mucha gente intenta introducir mercadería que no fue controlada y no pasó por los controles de salubridad, los cuales garantizan la calidad y la seguridad de los productos que llegan a la mesa”.