Soledad eligió la mejor noche para brillar

Soledad Matthysse es campeona por partida doble. En una tarea sólida y sin fallas, superó por puntos en fallo unánime a la canadiense Mrdjenovich. Tenía el pluma de la Asociación y ahora se adueñó del cinturón del Consejo Mundial. En Caseros, hizo su mejor pelea. Bicampeona y de Trelew.

Soledad junto a su familia y allegados, luciendo sus cinturones. Hasta Omar Narváez la acompañó.
Soledad junto a su familia y allegados, luciendo sus cinturones. Hasta Omar Narváez la acompañó.
02 AGO 2015 - 22:25 | Actualizado

Una tarea consagratoria, haciendo valer el trabajo y mostrando todo el repertorio en el momento adecuado. La rafaelina radicada en Trelew, Edith Soledad Matthysse ganó ampliamente la pelea unificatoria del peso pluma ante la canadiense Jelena Mdrjenovich y es dueña absoluta del cinturón del Consejo Mundial que se agrega al de la Asociación, que ya poseía. Todo pasó por Matthysse, en una actuación consagratoria. El laboratorio funcionó a la perfección y la “Itaka” ejecutó con precisión matemática, minimizando a su oponente a la mínima expresión.

El triunfo se revaloriza si se considera el nivel de la rival, su recorrido mundialista y también su chapa de potente peleadora. Sin embargo, la boxeadora de Edmonton nunca pudo aplicar sus pergaminos: jamás encontró a Matthysse, lució lejos en distancia y en consecuencia, entró en una nerviosa confusión que la sacó rápido del objetivo. Soledad no solamente aplicó un boxeo de distancia, sino que dominó en ataque con una derecha que pareció abrir todos los caminos: con piernas nunca ofreció blancos fijos y siempre, desde la contra tiró mucho con puntería, continuidad y una contundencia fuera de lo común.

De a poco la pelea se convirtió en una pesadilla para Mrdjenovich. Porque quemó energías sin aciertos en ataque y porque en todo momento, se vio imposibilitada de achicar diferencias. En ese enriedo, fue quemando sus reservas sin poder sacarle rédito a su ofensiva. La derecha de la argentina siempre llegó al rostro de Jelena disfrazada de mil maneras. Los rectos viajaron seguros a destino y el desgaste se hizo evidente. El combate ya comenzó a tener una dueña indiscutida: Sole nunca perdió concentración, siguió desplegando su plan sin altibajos y tuvo aire para lanzar desde todos los ángulos y luego, “desaparecer” de la escena, haciendo que la canadiense vuelva a empezar.

La visitante siempre sintió que el trámite se hacía cuesta arriba. Pocas chances de potenciarse en los cruces y muchos problemas en defensa ante la mayor velocidad de Matthysse quien no pasó zofocones a pesar de una ligera inflamación en la base del ojo izquierdo, neutralizada por el rincón. Soledad se encargó de florearse en los últimos rounds y decidió acumular aplausos del público de Caseros, quien advirtió temprano que las dos fajas no podían escaparse. La diferencia se amplió. La argentina jamás le dio tregua a su rival, no vaciló cuando se convirtió en la dominadora; no tomó riesgos innecesarios y continuó con la obediente aplicación de su plan. Siempre lejos, muy lejos de los guantes de Mrdjenovich.

Nunca hubo sorpresas y los números cerraron como debe ser. Nunca mejor justificado el triunfo unánime de los jurados. Samuel Conde de Puerto Rico vió 96-94; el panameño Gustavo Padilla ratificó con 98-92 y el histórico Stanley Christodoulou (Sudáfrica) consideró 97-93. Todas ratificaron la noche inspirada de Matthysse quien lució en el ring los dos cinturones de la categoria pluma y se ganó un lugar en la galería de las mejores boxeadoras de Argentina. A la vista de Yesica Bopp, Erica Farías, Daniela,Bermúdez, Jesús Cuellar y César Cuenca, Matthysse vivió una noche involvidable ya entre los grandes y pensando en el valor de unificar, de pelear sin complejos ante otra campeona y de transitar, el que parece ser el mejor momento de su carrera.

Hay un mérito innegable del equipo: por analizar cada detalle previo, propios y ajenos. Por haberse preparado para dar una batalla inteligente. Y en lo personal, la virtud más importante: la de entender que el progreso y la evolución está en uno mismo, en la propia confianza. Sole, de Trelew, ya empieza a sonar en otras latitudes como una campeona de temer. Ya no solamente por el apellido sino por mérito propio.#

Ganó Antín

En las complementarias, el púgil de El Bolsón pero radicado en Trelew, César Miguel Antín (61,10 kgs.) venció por nocaut técnico en el primer asalto al santafecino Miguel Germán Acosta (61,20). El combate, de corto pero intenso desarrollo, se circunscribió al ataque del pupilo de Américo Robledo quien nuevamente desniveló ante la primera puerta abierta en defensa. Acosta se debatió y pese a su voluntad, intentó sostenerse ante las ráfagas del “Gato” quien decidió que el pleito duraría apenas algunos minutos. Cuando Antín rompió con una zurda por línea interna, la lucha se hizo desigual determinando el árbitro la detención. Ahora el patagónico que debutó como profesional en tierras bonaerenses sigue invicto aunque ahora exhibiendo 5-0 con 4.

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Soledad junto a su familia y allegados, luciendo sus cinturones. Hasta Omar Narváez la acompañó.
Soledad junto a su familia y allegados, luciendo sus cinturones. Hasta Omar Narváez la acompañó.
02 AGO 2015 - 22:25

Una tarea consagratoria, haciendo valer el trabajo y mostrando todo el repertorio en el momento adecuado. La rafaelina radicada en Trelew, Edith Soledad Matthysse ganó ampliamente la pelea unificatoria del peso pluma ante la canadiense Jelena Mdrjenovich y es dueña absoluta del cinturón del Consejo Mundial que se agrega al de la Asociación, que ya poseía. Todo pasó por Matthysse, en una actuación consagratoria. El laboratorio funcionó a la perfección y la “Itaka” ejecutó con precisión matemática, minimizando a su oponente a la mínima expresión.

El triunfo se revaloriza si se considera el nivel de la rival, su recorrido mundialista y también su chapa de potente peleadora. Sin embargo, la boxeadora de Edmonton nunca pudo aplicar sus pergaminos: jamás encontró a Matthysse, lució lejos en distancia y en consecuencia, entró en una nerviosa confusión que la sacó rápido del objetivo. Soledad no solamente aplicó un boxeo de distancia, sino que dominó en ataque con una derecha que pareció abrir todos los caminos: con piernas nunca ofreció blancos fijos y siempre, desde la contra tiró mucho con puntería, continuidad y una contundencia fuera de lo común.

De a poco la pelea se convirtió en una pesadilla para Mrdjenovich. Porque quemó energías sin aciertos en ataque y porque en todo momento, se vio imposibilitada de achicar diferencias. En ese enriedo, fue quemando sus reservas sin poder sacarle rédito a su ofensiva. La derecha de la argentina siempre llegó al rostro de Jelena disfrazada de mil maneras. Los rectos viajaron seguros a destino y el desgaste se hizo evidente. El combate ya comenzó a tener una dueña indiscutida: Sole nunca perdió concentración, siguió desplegando su plan sin altibajos y tuvo aire para lanzar desde todos los ángulos y luego, “desaparecer” de la escena, haciendo que la canadiense vuelva a empezar.

La visitante siempre sintió que el trámite se hacía cuesta arriba. Pocas chances de potenciarse en los cruces y muchos problemas en defensa ante la mayor velocidad de Matthysse quien no pasó zofocones a pesar de una ligera inflamación en la base del ojo izquierdo, neutralizada por el rincón. Soledad se encargó de florearse en los últimos rounds y decidió acumular aplausos del público de Caseros, quien advirtió temprano que las dos fajas no podían escaparse. La diferencia se amplió. La argentina jamás le dio tregua a su rival, no vaciló cuando se convirtió en la dominadora; no tomó riesgos innecesarios y continuó con la obediente aplicación de su plan. Siempre lejos, muy lejos de los guantes de Mrdjenovich.

Nunca hubo sorpresas y los números cerraron como debe ser. Nunca mejor justificado el triunfo unánime de los jurados. Samuel Conde de Puerto Rico vió 96-94; el panameño Gustavo Padilla ratificó con 98-92 y el histórico Stanley Christodoulou (Sudáfrica) consideró 97-93. Todas ratificaron la noche inspirada de Matthysse quien lució en el ring los dos cinturones de la categoria pluma y se ganó un lugar en la galería de las mejores boxeadoras de Argentina. A la vista de Yesica Bopp, Erica Farías, Daniela,Bermúdez, Jesús Cuellar y César Cuenca, Matthysse vivió una noche involvidable ya entre los grandes y pensando en el valor de unificar, de pelear sin complejos ante otra campeona y de transitar, el que parece ser el mejor momento de su carrera.

Hay un mérito innegable del equipo: por analizar cada detalle previo, propios y ajenos. Por haberse preparado para dar una batalla inteligente. Y en lo personal, la virtud más importante: la de entender que el progreso y la evolución está en uno mismo, en la propia confianza. Sole, de Trelew, ya empieza a sonar en otras latitudes como una campeona de temer. Ya no solamente por el apellido sino por mérito propio.#

Ganó Antín

En las complementarias, el púgil de El Bolsón pero radicado en Trelew, César Miguel Antín (61,10 kgs.) venció por nocaut técnico en el primer asalto al santafecino Miguel Germán Acosta (61,20). El combate, de corto pero intenso desarrollo, se circunscribió al ataque del pupilo de Américo Robledo quien nuevamente desniveló ante la primera puerta abierta en defensa. Acosta se debatió y pese a su voluntad, intentó sostenerse ante las ráfagas del “Gato” quien decidió que el pleito duraría apenas algunos minutos. Cuando Antín rompió con una zurda por línea interna, la lucha se hizo desigual determinando el árbitro la detención. Ahora el patagónico que debutó como profesional en tierras bonaerenses sigue invicto aunque ahora exhibiendo 5-0 con 4.