El conjunto se completa con "Un diamante en el apéndice", obra teatral de Álvaro Yunque de 1940, el radioteatro "El Chacho Varela, gaucho desde la vincha a la espuela", del emblemático Juan Carlos Chiappe, y el episodio "Un corazón llamado Soledad", de Horacio S. Meyrialle, que integró el ciclo "Alta comedia", que a fines de los 60 protagonizó Soledad Silveyra.
La colección cuenta entre sus títulos anteriores con "Historias para ser contadas", de Osvaldo Dragún, "Situación límite", de Nelly Fernández Tiscornia, "Yo soy porteño", de Gius, "Sol de otoño", de Eduardo Mignogna, "He visto a Dios", de Defilippis Novoa, y "Amarillo", de Carlos Somigliana.
Roberto "Tito" Cossa, expresidente de Argentores y notorio dramaturgo, calificó a guiones y libretos como "hechos literarios" y se preguntó: "¿Hasta qué punto grandes películas, teleteatros que aún hoy se recuerdan, programas de radio metidos en el subconsciente colectivo de varias generaciones, no son -esencialmente- producto de un gran libro? Es decir, en buena parte, de la obra de un escritor".
Esos textos sirven para conservar en un soporte distinto lo que fue un filme visto en una sala o en TV, viejos programas de radio y TV y obras teatrales, y observar a su vez las variantes que se pueden haber producido entre las versiones definitivas y cómo fueron pensadas en su origen.
De hecho, "La tregua", que compitió por el Oscar de Hollywood en 1975, ofrece variantes entre su versión fílmica, que finaliza con el rostro en primer plano de Héctor Alterio al tiempo que la mitad de la pantalla se cubre de negro, en el libro hay un travelling por la oficina y los compañeros de trabajo del protagonista que el espectador nunca llegó a ver.
El conjunto se completa con "Un diamante en el apéndice", obra teatral de Álvaro Yunque de 1940, el radioteatro "El Chacho Varela, gaucho desde la vincha a la espuela", del emblemático Juan Carlos Chiappe, y el episodio "Un corazón llamado Soledad", de Horacio S. Meyrialle, que integró el ciclo "Alta comedia", que a fines de los 60 protagonizó Soledad Silveyra.
La colección cuenta entre sus títulos anteriores con "Historias para ser contadas", de Osvaldo Dragún, "Situación límite", de Nelly Fernández Tiscornia, "Yo soy porteño", de Gius, "Sol de otoño", de Eduardo Mignogna, "He visto a Dios", de Defilippis Novoa, y "Amarillo", de Carlos Somigliana.
Roberto "Tito" Cossa, expresidente de Argentores y notorio dramaturgo, calificó a guiones y libretos como "hechos literarios" y se preguntó: "¿Hasta qué punto grandes películas, teleteatros que aún hoy se recuerdan, programas de radio metidos en el subconsciente colectivo de varias generaciones, no son -esencialmente- producto de un gran libro? Es decir, en buena parte, de la obra de un escritor".
Esos textos sirven para conservar en un soporte distinto lo que fue un filme visto en una sala o en TV, viejos programas de radio y TV y obras teatrales, y observar a su vez las variantes que se pueden haber producido entre las versiones definitivas y cómo fueron pensadas en su origen.
De hecho, "La tregua", que compitió por el Oscar de Hollywood en 1975, ofrece variantes entre su versión fílmica, que finaliza con el rostro en primer plano de Héctor Alterio al tiempo que la mitad de la pantalla se cubre de negro, en el libro hay un travelling por la oficina y los compañeros de trabajo del protagonista que el espectador nunca llegó a ver.