Lord inglés vinculó a Cameron con drogas y ritos sexuales pervertidos

El sensacionalista The Daily Mail difundió hoy extractos de una biografía del primer ministro británico, David Cameron, escrita por Lord Michael Ashcroft, quien reveló que su condiscípulo de secundaria fumaba marihuana, consumía cocaína y celebró en su juventud ritos sexuales con una cerda muerta.

22 SEP 2015 - 19:37 | Actualizado

Los tabloides británicos se hicieron un festín con las revelaciones. Especialmente satíricas fueron las tapas de los de Escocia, donde, por ejemplo, el Daily Record retrató a un Cameron con cara de felicidad, rodeado por cerditas enamoradas bajo el titular "La chancha (y un voto de silencio)".

Las revelaciones forman parte de un adelanto del libro "Call me Dave" (Llámenme Dave), que sale a la venta en octubre, que Ashcroft escribió con la colaboración de la periodista Isabel Oakeshott, antigua jefa de polí­tica de "The Sunday Times".

El aristócrata, dueño de una de las mayores fortunas británicas y el principal donante de los "tories", difunde también que Cameron consumió marihuana y cocaína durante su adolescencia y juventud.

El período coincide con el de su paso por el exclusivísimo colegio de Eton, una academia reservada para los hijos de la alta aristocracia del Reino Unido y donde se reclutan los cuadros políticos más notables del conservadurismo.

Ashcroft reconoce en el prólogo que tiene una cuenta pendiente con Cameron, pues este no le ofreció un cargo que le habí­a prometido antes de ganar las elecciones de 2010, que llevaron al Gobierno de coalición con los liberaldemócratas, pero agrega que no lo mueve el deseo de venganza, informó la cadena BBC.

Fuentes cercanas al primer ministro han asegurado que "no se identifica" con la imagen descrita en esta biografí­a no autorizada, que se realizó tras entrevistar a cientos de personas de su entorno, explica la agencia de noticias española EFE.

En el libro, que a partir de hoy serializa el periódico, se afirma que, cuando estudiaba en la universidad de Oxford, Cameron formaba parte del Flam Club, un grupo cuya razón de ser era marihuana. Posteriormente, él y su esposa, Samantha, supuestamente tení­an cocaí­na en su casa de Londres, según el libro.

De acuerdo con los autores, en la elitista universidad inglesa era miembro de la "decadentista" sociedad Piers Gaveston, que se especializaba en "extraños rituales y excesos sexuales". En la ceremonia de iniciación, explican, "tuvo que introducir una parte de su anatomí­a en la boca de un cerdo muerto".

En aquella época, David Cameron pertenecí­a además al Bullingdon Club, un exclusivo grupo para estudiantes ricos que se dedicaban a emborracharse y destrozar restaurantes (cuyos gastos pagaban en el acto), y al que también pertenecí­an supuestamente el actual alcalde de Londres, Boris Johnson, y el ministro de Economí­a, George Osborne.

En una revelación más polí­tica, el libro asegura que Cameron supo en 2009 que Ashcroft tení­a un estatus fiscal de "no domiciliado" en el Reino Unido que le permití­a evadir impuestos, si bien el primer ministro siempre mantuvo que se enteró en 2010, un mes antes de ganar las elecciones.

Ashcroft renunció posteriormente a ese estatus fiscal como condición para permanecer en la Cámara de los Lores.

22 SEP 2015 - 19:37

Los tabloides británicos se hicieron un festín con las revelaciones. Especialmente satíricas fueron las tapas de los de Escocia, donde, por ejemplo, el Daily Record retrató a un Cameron con cara de felicidad, rodeado por cerditas enamoradas bajo el titular "La chancha (y un voto de silencio)".

Las revelaciones forman parte de un adelanto del libro "Call me Dave" (Llámenme Dave), que sale a la venta en octubre, que Ashcroft escribió con la colaboración de la periodista Isabel Oakeshott, antigua jefa de polí­tica de "The Sunday Times".

El aristócrata, dueño de una de las mayores fortunas británicas y el principal donante de los "tories", difunde también que Cameron consumió marihuana y cocaína durante su adolescencia y juventud.

El período coincide con el de su paso por el exclusivísimo colegio de Eton, una academia reservada para los hijos de la alta aristocracia del Reino Unido y donde se reclutan los cuadros políticos más notables del conservadurismo.

Ashcroft reconoce en el prólogo que tiene una cuenta pendiente con Cameron, pues este no le ofreció un cargo que le habí­a prometido antes de ganar las elecciones de 2010, que llevaron al Gobierno de coalición con los liberaldemócratas, pero agrega que no lo mueve el deseo de venganza, informó la cadena BBC.

Fuentes cercanas al primer ministro han asegurado que "no se identifica" con la imagen descrita en esta biografí­a no autorizada, que se realizó tras entrevistar a cientos de personas de su entorno, explica la agencia de noticias española EFE.

En el libro, que a partir de hoy serializa el periódico, se afirma que, cuando estudiaba en la universidad de Oxford, Cameron formaba parte del Flam Club, un grupo cuya razón de ser era marihuana. Posteriormente, él y su esposa, Samantha, supuestamente tení­an cocaí­na en su casa de Londres, según el libro.

De acuerdo con los autores, en la elitista universidad inglesa era miembro de la "decadentista" sociedad Piers Gaveston, que se especializaba en "extraños rituales y excesos sexuales". En la ceremonia de iniciación, explican, "tuvo que introducir una parte de su anatomí­a en la boca de un cerdo muerto".

En aquella época, David Cameron pertenecí­a además al Bullingdon Club, un exclusivo grupo para estudiantes ricos que se dedicaban a emborracharse y destrozar restaurantes (cuyos gastos pagaban en el acto), y al que también pertenecí­an supuestamente el actual alcalde de Londres, Boris Johnson, y el ministro de Economí­a, George Osborne.

En una revelación más polí­tica, el libro asegura que Cameron supo en 2009 que Ashcroft tení­a un estatus fiscal de "no domiciliado" en el Reino Unido que le permití­a evadir impuestos, si bien el primer ministro siempre mantuvo que se enteró en 2010, un mes antes de ganar las elecciones.

Ashcroft renunció posteriormente a ese estatus fiscal como condición para permanecer en la Cámara de los Lores.