David Cameron inicia campaña para redefinir la relación con Europa

El primer ministro británico, David Cameron, presentó hoy una lista de reformas que su gobierno reclama a la Unión Europea (UE) y dijo que un "modelo británico de membresía" más flexible le permitirá defender mejor su posición de que el Reino Unido no debería abandonar el bloque comunitario.

10 NOV 2015 - 12:25 | Actualizado

El premier conservador dijo que la UE debe aceptar "cambios irreversibles" que redefinirían la relación con el Reino Unido, además de limitar indirectamente la libertad de movimiento permitiendo a su país recortar beneficios sociales para inmigrantes procedentes de otros países del bloque.

En cumplimiento de una de las promesas de campaña de Cameron, el Reino Unido celebrará un referéndum hacia fines de 2017 para decidir si abandona o no el bloque de los Veintiocho.

El premier, que calificó la consulta como la más importante decisión que tomarán los británicos en muchos años, dice que quiere permanecer en la UE siempre y cuando consiga una mayor autonomía para el Reino Unido.

Cameron presentó hoy la lista de sus exigencias en un discurso en Londres y en una carta que envió al presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk.

Ante un expectante y nutrido auditorio en el Real Instituto de Relaciones Internacionales de Londres, más conocido como Chatham House, dijo que quiere reformas en cuatro áreas: el mercado único, la inmigración de los comunitarios, la competitividad y la integración europea.

"Somos una nación orgullosa. Pretendemos seguir siéndolo", dijo Cameron, al punto que subrayó que el Reino Unido quiere una excepción "clara, legalmente vinculante e irreversible" del compromiso declarado de la UE de avanzar constantemente hacia una unión cada vez más estrecha.

En un pronunciamiento que prefigura los primeros y posibles desencuentros, la Comisión Europea (CE), el Ejecutivo del bloque comunitario, dijo que algunas de las cuestiones que planteó Cameron eran "altamente problemáticas".

El jefe de gobierno admitió que convencer a los otros 27 países del bloque de las reformas que solicita Londres será un gran desafío, pero no una "misión imposible".

"Yo argumentaría es una misión posible, pero va a requerir un montón de trabajo duro para llegar a ello", agregó en Londres, citado por la cadena de noticias BBC.

No obstante, incluso si lograra apoyo para sus reformas en Bruselas, podría enfrentar bolsones de resistencia en su país entre los euroescépticos, incluyendo los de su Partido Conservador, que desde hace décadas ha estado muy dividido por la relación del país con la UE.

"El cambio fundamental en la relación con la Unión Europea, que es lo que nos dijeron originalmente que era el objetivo, simplemente ya no está en la agenda", dijo hoy el veterano legislador conservador y euroescéptico Bill Cash a la cadena BBC.

Agregó que votará a favor de abandonar la UE aun en el caso de que Cameron consiga las reformas que pide.

El diputado de la oposición laborista encargado de los temas de la economía nacional, John McDonnell, también restó importancia a las reformas porque opinó que sólo están pensadas para "apaciguar" a los diputados conservadores euroescépticos.

Esta es la primera vez que Cameron coloca en papel sus propuestas, después de varios meses de incertidumbre sobre lo que realmente buscaba y de que abordase con otros socios comunitarios cuestiones meramente técnicas sobre estos cambios.

En su carta a Tusk, el premier dijo que las preocupaciones británicas sobre la relación con la UE se reducen a una palabra: "flexibilidad".

Cameron pidió en la misiva un reconocimiento legalmente vinculante de que la UE tiene más de una moneda y que los cambios que hagan los integrantes de la eurozona -como la creación de una unión bancaria- deben ser de aceptación voluntaria para aquellos países del bloque que no usan el euro.

Al explicar su plan en Londres, el político conservador argumentó que quiere proteger la seguridad económica y nacional del Reino Unido, así como convertir a la UE en un bloque más competitivo.

Según Cameron, el Reino Unido y otros países que no forman parte de la moneda única deben tener garantizado el acceso al mercado único, Londres debe quedar eximido de una mayor integración europea, la UE debe poner énfasis en la competitividad y se debe restringir el acceso de los comunitarios a las ayudas estatales.

Este último punto es considerado el más polémico porque Cameron pide que los ciudadanos de la UE que quieran residir en el Reino Unido estén obligados a trabajar y pagar impuestos durante un periodo de cuatro años antes de acceder a las ayudas estatales, lo que requerirá una modificación del tratado.

Se espera que la reforma inmigratoria reciba gran resistencia por parte de países como Polonia y otros de Europa del Este.

Cameron opinó que sus reformas son beneficiosas para todo el bloque europeo al insistir en que "la competitividad deber estar en el ADN de toda la UE", a fin de hacer frente al avance económico de países como China o la India.

También dejó claro que la decisión que tome el pueblo británico el día que vaya a votar en el plebiscito será "final", sin posibilidad de otra renegociación y de convocar una nueva consulta.

Esta será la "única oportunidad" de conseguir las reformas, insistió Cameron.

10 NOV 2015 - 12:25

El premier conservador dijo que la UE debe aceptar "cambios irreversibles" que redefinirían la relación con el Reino Unido, además de limitar indirectamente la libertad de movimiento permitiendo a su país recortar beneficios sociales para inmigrantes procedentes de otros países del bloque.

En cumplimiento de una de las promesas de campaña de Cameron, el Reino Unido celebrará un referéndum hacia fines de 2017 para decidir si abandona o no el bloque de los Veintiocho.

El premier, que calificó la consulta como la más importante decisión que tomarán los británicos en muchos años, dice que quiere permanecer en la UE siempre y cuando consiga una mayor autonomía para el Reino Unido.

Cameron presentó hoy la lista de sus exigencias en un discurso en Londres y en una carta que envió al presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk.

Ante un expectante y nutrido auditorio en el Real Instituto de Relaciones Internacionales de Londres, más conocido como Chatham House, dijo que quiere reformas en cuatro áreas: el mercado único, la inmigración de los comunitarios, la competitividad y la integración europea.

"Somos una nación orgullosa. Pretendemos seguir siéndolo", dijo Cameron, al punto que subrayó que el Reino Unido quiere una excepción "clara, legalmente vinculante e irreversible" del compromiso declarado de la UE de avanzar constantemente hacia una unión cada vez más estrecha.

En un pronunciamiento que prefigura los primeros y posibles desencuentros, la Comisión Europea (CE), el Ejecutivo del bloque comunitario, dijo que algunas de las cuestiones que planteó Cameron eran "altamente problemáticas".

El jefe de gobierno admitió que convencer a los otros 27 países del bloque de las reformas que solicita Londres será un gran desafío, pero no una "misión imposible".

"Yo argumentaría es una misión posible, pero va a requerir un montón de trabajo duro para llegar a ello", agregó en Londres, citado por la cadena de noticias BBC.

No obstante, incluso si lograra apoyo para sus reformas en Bruselas, podría enfrentar bolsones de resistencia en su país entre los euroescépticos, incluyendo los de su Partido Conservador, que desde hace décadas ha estado muy dividido por la relación del país con la UE.

"El cambio fundamental en la relación con la Unión Europea, que es lo que nos dijeron originalmente que era el objetivo, simplemente ya no está en la agenda", dijo hoy el veterano legislador conservador y euroescéptico Bill Cash a la cadena BBC.

Agregó que votará a favor de abandonar la UE aun en el caso de que Cameron consiga las reformas que pide.

El diputado de la oposición laborista encargado de los temas de la economía nacional, John McDonnell, también restó importancia a las reformas porque opinó que sólo están pensadas para "apaciguar" a los diputados conservadores euroescépticos.

Esta es la primera vez que Cameron coloca en papel sus propuestas, después de varios meses de incertidumbre sobre lo que realmente buscaba y de que abordase con otros socios comunitarios cuestiones meramente técnicas sobre estos cambios.

En su carta a Tusk, el premier dijo que las preocupaciones británicas sobre la relación con la UE se reducen a una palabra: "flexibilidad".

Cameron pidió en la misiva un reconocimiento legalmente vinculante de que la UE tiene más de una moneda y que los cambios que hagan los integrantes de la eurozona -como la creación de una unión bancaria- deben ser de aceptación voluntaria para aquellos países del bloque que no usan el euro.

Al explicar su plan en Londres, el político conservador argumentó que quiere proteger la seguridad económica y nacional del Reino Unido, así como convertir a la UE en un bloque más competitivo.

Según Cameron, el Reino Unido y otros países que no forman parte de la moneda única deben tener garantizado el acceso al mercado único, Londres debe quedar eximido de una mayor integración europea, la UE debe poner énfasis en la competitividad y se debe restringir el acceso de los comunitarios a las ayudas estatales.

Este último punto es considerado el más polémico porque Cameron pide que los ciudadanos de la UE que quieran residir en el Reino Unido estén obligados a trabajar y pagar impuestos durante un periodo de cuatro años antes de acceder a las ayudas estatales, lo que requerirá una modificación del tratado.

Se espera que la reforma inmigratoria reciba gran resistencia por parte de países como Polonia y otros de Europa del Este.

Cameron opinó que sus reformas son beneficiosas para todo el bloque europeo al insistir en que "la competitividad deber estar en el ADN de toda la UE", a fin de hacer frente al avance económico de países como China o la India.

También dejó claro que la decisión que tome el pueblo británico el día que vaya a votar en el plebiscito será "final", sin posibilidad de otra renegociación y de convocar una nueva consulta.

Esta será la "única oportunidad" de conseguir las reformas, insistió Cameron.