Arrancan en Iowa las primarias presidenciales de EEUU

El estado de Iowa será hoy el primero en celebrar en Estados Unidos una primaria presidencial mediante el método de asambleas populares (caucus), una elección a la que la ex secretaria de Estado Hillary Clinton y el senador Bernie Sanders llegan casi empatados por el oficialismo demócrata, y el multimillonario Donald Trump y el ultraconservador Ted Cruz pelean por liderar la oposición republicana.

01 FEB 2016 - 10:12 | Actualizado

El inicio está previsto para las 7 (10 de Argentina), aunque por el tipo de elección (asambleas populares en escuelas, ONGs y bomberos, entre otros lugares) su finalización no tiene hora determinada. A modo de ejemplo, en 2008 y 2012 los resultados recién se conocieron después de las 3.30 (hora argentina).

Ayer los quince aspirantes a la Casa Blanca de los dos principales partidos del país pasaron todo el día intentando convencer a los últimos indecisos en escuelas, universidades y restaurantes para que los apoyen en los caucus de hoy, las asambleas populares con las que Iowa tradicionalmente dirime las primarias.

"Vamos a ganar", dijo Trump ante cientos de personas en una escuela de Council Bluffs, en la frontera entre Iowa y Nebraska, según informó la agencia de noticias EFE.

Pese al rechazo del aparato del Partido Republicano, el empresario multimillonario llega a la cita de Iowa como el opositor favorito con una intención de voto del 28%, seguido por Cruz, senador por Texas, con un 23%, según la última encuesta publicada el sábado pasado por el diario local Des Moines Register.

Trump se atrevió incluso a pronosticar que, además de en Iowa, ganará en "estados sobre los que normalmente no piensan" los republicanos, incluido el suyo, Nueva York, un fuerte feudo demócrata.

El magnate sorprendió al generar una ola de apoyo masivo, aun en estados rurales y tradicionalmente conservadores como Iowa que, adicionalmente, posee una realidad que le jugaría a favor a Trump: prácticamente no hay inmigrantes extranjeros.

Sin embargo, Trump no concentró su campaña allí y por el contrario, su principal rival, Cruz, fue el pre candidato más activo de los republicanos en Iowa.

El senador ultraconservador es favorito entre los protestantes evangélicos, un grupo de votantes clave para los aspirantes republicanos en este estado del noroeste estadounidense.

"Este es el momento de que los hombres y mujeres (conservadores) de Iowa tomen la decisión de decir: no nos van a engañar más", aseguró anoche Cruz, quien recorrió los 99 condados de Iowa en los últimos meses tratando de presentarse como una alternativa a la derecha liberal y al estilo de vida cosmopolita de Trump.

Mientras alrededor de un 40% del padrón republicano en Iowa cree que el sistema político actual está diseñado para beneficiar a los más ricos, según el sondeo del Des Moines Register, más de dos tercios de los votantes democráticos están convencidos de lo mismo.

Esta tendencia podría explicar en parte el auge sorpresivo y reciente de Bernie Sanders, un senador de 74 años que se define como socialista y aboga por una revolución política que cambie el "corrupto" sistema financiero y electoral estadounidense.

Sanders logró achicar al máximo la ventaja a favor de Clinton en Iowa, que llega a las urnas con una intención de voto del 45% frente a un 42% del veterano senador, que hasta ahora siempre se presentó a las elecciones en su estado Vermont como un dirigente independiente.

"Si la participación está en un rango normal, es probable que Hillary gane. Si es superior, será una buena noche para Bernie", pronosticó David Axelrod, el arquitecto de la exitosa campaña de Barack Obama en 2008, en una entrevista con Des Moines Register.

Desde Council Bluffs, la misma ciudad del oeste de Iowa en la que Trump se concentró ayer, Clinton se esforzó por no mostrarse preocupada por los últimos sondeos.

"Quédense conmigo. Quédense con la experiencia", pidió una Clinton optimista ante unos 300 simpatizantes que vitoreaban casi cada una de sus frases.

Una derrota en Iowa supondría un duro revés para la ex secretaria de Estado, que ya perdió en ese estado en 2008 contra Obama y que probablemente resulte derrotada la próxima semana en las primarias de Nuevo Hampshire, el segundo estado en votar, en donde Sanders tiene una amplia ventaja, según todas las encuestas.

Por el lado republicano, en tanto, además de la pugna entre Trump y Cruz, el senador Marco Rubio, el neurocirujano Ben Carson y el ex gobernador de Florida Jeb Bush están enzarzados en una lucha por el tercer puesto, que podría ofrecerles un impulso en el resto del país.

01 FEB 2016 - 10:12

El inicio está previsto para las 7 (10 de Argentina), aunque por el tipo de elección (asambleas populares en escuelas, ONGs y bomberos, entre otros lugares) su finalización no tiene hora determinada. A modo de ejemplo, en 2008 y 2012 los resultados recién se conocieron después de las 3.30 (hora argentina).

Ayer los quince aspirantes a la Casa Blanca de los dos principales partidos del país pasaron todo el día intentando convencer a los últimos indecisos en escuelas, universidades y restaurantes para que los apoyen en los caucus de hoy, las asambleas populares con las que Iowa tradicionalmente dirime las primarias.

"Vamos a ganar", dijo Trump ante cientos de personas en una escuela de Council Bluffs, en la frontera entre Iowa y Nebraska, según informó la agencia de noticias EFE.

Pese al rechazo del aparato del Partido Republicano, el empresario multimillonario llega a la cita de Iowa como el opositor favorito con una intención de voto del 28%, seguido por Cruz, senador por Texas, con un 23%, según la última encuesta publicada el sábado pasado por el diario local Des Moines Register.

Trump se atrevió incluso a pronosticar que, además de en Iowa, ganará en "estados sobre los que normalmente no piensan" los republicanos, incluido el suyo, Nueva York, un fuerte feudo demócrata.

El magnate sorprendió al generar una ola de apoyo masivo, aun en estados rurales y tradicionalmente conservadores como Iowa que, adicionalmente, posee una realidad que le jugaría a favor a Trump: prácticamente no hay inmigrantes extranjeros.

Sin embargo, Trump no concentró su campaña allí y por el contrario, su principal rival, Cruz, fue el pre candidato más activo de los republicanos en Iowa.

El senador ultraconservador es favorito entre los protestantes evangélicos, un grupo de votantes clave para los aspirantes republicanos en este estado del noroeste estadounidense.

"Este es el momento de que los hombres y mujeres (conservadores) de Iowa tomen la decisión de decir: no nos van a engañar más", aseguró anoche Cruz, quien recorrió los 99 condados de Iowa en los últimos meses tratando de presentarse como una alternativa a la derecha liberal y al estilo de vida cosmopolita de Trump.

Mientras alrededor de un 40% del padrón republicano en Iowa cree que el sistema político actual está diseñado para beneficiar a los más ricos, según el sondeo del Des Moines Register, más de dos tercios de los votantes democráticos están convencidos de lo mismo.

Esta tendencia podría explicar en parte el auge sorpresivo y reciente de Bernie Sanders, un senador de 74 años que se define como socialista y aboga por una revolución política que cambie el "corrupto" sistema financiero y electoral estadounidense.

Sanders logró achicar al máximo la ventaja a favor de Clinton en Iowa, que llega a las urnas con una intención de voto del 45% frente a un 42% del veterano senador, que hasta ahora siempre se presentó a las elecciones en su estado Vermont como un dirigente independiente.

"Si la participación está en un rango normal, es probable que Hillary gane. Si es superior, será una buena noche para Bernie", pronosticó David Axelrod, el arquitecto de la exitosa campaña de Barack Obama en 2008, en una entrevista con Des Moines Register.

Desde Council Bluffs, la misma ciudad del oeste de Iowa en la que Trump se concentró ayer, Clinton se esforzó por no mostrarse preocupada por los últimos sondeos.

"Quédense conmigo. Quédense con la experiencia", pidió una Clinton optimista ante unos 300 simpatizantes que vitoreaban casi cada una de sus frases.

Una derrota en Iowa supondría un duro revés para la ex secretaria de Estado, que ya perdió en ese estado en 2008 contra Obama y que probablemente resulte derrotada la próxima semana en las primarias de Nuevo Hampshire, el segundo estado en votar, en donde Sanders tiene una amplia ventaja, según todas las encuestas.

Por el lado republicano, en tanto, además de la pugna entre Trump y Cruz, el senador Marco Rubio, el neurocirujano Ben Carson y el ex gobernador de Florida Jeb Bush están enzarzados en una lucha por el tercer puesto, que podría ofrecerles un impulso en el resto del país.