Clooney y su esposa Amal, la reconocida abogada internacional de derechos humanos, participaron en un exclusivo acto el viernes pasado en San Francisco, California, en el que los asistentes pagaron entre 33.400 y 350.000 dólares por escuchar a la ex secretaria de Estado, ex senadora y ex primera dama.
Sin embargo, hoy, en una entrevista con el canal de noticias NBC, Clooney reconoció que hay "una cantidad obscena de dinero" en las campañas políticas.
"Es ridículo que tengamos este tipo de dinero en la política. Cuando la campaña de (Bernie) Sanders habla de esto, tienen toda la razón", afirmó el actor, en referencia al rival de Clinton en las internas presidenciales del oficialismo, un veterano senador por Vermont que se niega a recibir millonarias donaciones de bancos y grandes empresas.
Clooney consideró que la recaudación masiva de fondos en la que ha participado no es ideal, pero es necesaria para compensar la enorme influencia que las corporaciones tienen en la política desde que en 2010 el Tribunal Supremo abrió la puerta a las contribuciones ilimitadas de los empresarios en las campañas electorales.
"El Tribunal Supremo puede derogar (esa decisión de 2010, llamada) 'Citizens United' y acabar con esta obscena y ridícula cantidad de dinero (en la política) para que yo nunca tenga que organizar un acto de recaudación de fondos", argumentó la estrella de Hollywood.
No obstante, Clooney no duda en apoyar a Clinton, una candidata que ha recibido millones de dólares de bancos y entidades financieras de Wall Street y de grandes empresas, muchas de ellas vinculadas al complejo militar industrial.
"Desde hace mucho, soy muy fan de ella", aseguró Clooney, quien, no obstante, aclaró que "Bernie me cae muy bien, y creo que lo que está diciendo en estas elecciones es importante si eres demócrata".
Sanders valoró hoy las palabras del actor y opinó que está apoyando al candidato presidencial equivocado en una entrevista con el canal de televisión CNN.
"(Clooney) es lo suficientemente honesto como para decir que hay algo que va mal cuando poca gente -en este caso individuos ricos, pero en otros casos para la ex secretaria de Estado, se trata de Wall Street y otros poderosos con intereses especiales- puede aportar sumas de dinero increíblemente grandes", sostuvó Sanders.
"Eso no es de lo que se trata la democracia. Ese es un movimiento hacia la oligarquía", agregó el veterano senador, quien siempre se presentó a elecciones legislativas como un candidato independiente hasta esta campaña presidencial.
En tanto, en la dramática interna de la oposición republicana, cada pequeño estado puede determinar el futuro del partido.
El senador y aspirante presidencial republicano Ted Cruz se impuso anoche al magnate Donald Trump en la convención republicana de Wyoming, una segunda fase de votación en ese estado del medio oeste estadounidense después de los caucus (asambleas primarias) celebrados en marzo, en los que también ganó.
Cruz se hizo con 14 delegados, todos los que estaban ayer en juego en Wyoming, que el pasado 12 de marzo ya repartió otros doce representantes encargados de elegir, durante la convención nacional que se celebrará en julio, al candidato republicano para las elecciones generales de noviembre.
Con esta victoria, el senador por Texas tendrá al menos 23 de los 29 delegados que reparte Wyoming, mientras que Trump tendrá uno y el senador Marco Rubio -que ya se retiró de la contienda republicana- cuenta con otro, además de otros cuatro que acudirán a la convención nacional sin estar comprometidos con ningún aspirante.
"Así es como se ganan las elecciones en Estados Unidos. Este es otro paso en nuestro esfuerzo por conquistar a una mayoría de republicanos y ser el candidato" del partido en noviembre, dijo Cruz en un comunicado tras conocerse el resultado.
Cruz, el único aspirante que visitó Wyoming, se presenta como la única alternativa republicana viable contra Trump, pero igual que el magnate, lo tiene muy complicado para llegar a la cifra de 1.237 delegados necesaria para asegurarse la candidatura.
Por ahora, Trump acumula 744 delegados, por delante de Cruz (559) y del otro republicano en liza, el gobernador de Ohio John Kasich (144).
La próxima gran cita de ambos partidos con las urnas serán las elecciones primarias de este martes 19 de abril en Nueva York, donde parten como favoritos Trump por el lado republicano y la exsecretaria de Estado Hillary Clinton por el demócrata.
Clooney y su esposa Amal, la reconocida abogada internacional de derechos humanos, participaron en un exclusivo acto el viernes pasado en San Francisco, California, en el que los asistentes pagaron entre 33.400 y 350.000 dólares por escuchar a la ex secretaria de Estado, ex senadora y ex primera dama.
Sin embargo, hoy, en una entrevista con el canal de noticias NBC, Clooney reconoció que hay "una cantidad obscena de dinero" en las campañas políticas.
"Es ridículo que tengamos este tipo de dinero en la política. Cuando la campaña de (Bernie) Sanders habla de esto, tienen toda la razón", afirmó el actor, en referencia al rival de Clinton en las internas presidenciales del oficialismo, un veterano senador por Vermont que se niega a recibir millonarias donaciones de bancos y grandes empresas.
Clooney consideró que la recaudación masiva de fondos en la que ha participado no es ideal, pero es necesaria para compensar la enorme influencia que las corporaciones tienen en la política desde que en 2010 el Tribunal Supremo abrió la puerta a las contribuciones ilimitadas de los empresarios en las campañas electorales.
"El Tribunal Supremo puede derogar (esa decisión de 2010, llamada) 'Citizens United' y acabar con esta obscena y ridícula cantidad de dinero (en la política) para que yo nunca tenga que organizar un acto de recaudación de fondos", argumentó la estrella de Hollywood.
No obstante, Clooney no duda en apoyar a Clinton, una candidata que ha recibido millones de dólares de bancos y entidades financieras de Wall Street y de grandes empresas, muchas de ellas vinculadas al complejo militar industrial.
"Desde hace mucho, soy muy fan de ella", aseguró Clooney, quien, no obstante, aclaró que "Bernie me cae muy bien, y creo que lo que está diciendo en estas elecciones es importante si eres demócrata".
Sanders valoró hoy las palabras del actor y opinó que está apoyando al candidato presidencial equivocado en una entrevista con el canal de televisión CNN.
"(Clooney) es lo suficientemente honesto como para decir que hay algo que va mal cuando poca gente -en este caso individuos ricos, pero en otros casos para la ex secretaria de Estado, se trata de Wall Street y otros poderosos con intereses especiales- puede aportar sumas de dinero increíblemente grandes", sostuvó Sanders.
"Eso no es de lo que se trata la democracia. Ese es un movimiento hacia la oligarquía", agregó el veterano senador, quien siempre se presentó a elecciones legislativas como un candidato independiente hasta esta campaña presidencial.
En tanto, en la dramática interna de la oposición republicana, cada pequeño estado puede determinar el futuro del partido.
El senador y aspirante presidencial republicano Ted Cruz se impuso anoche al magnate Donald Trump en la convención republicana de Wyoming, una segunda fase de votación en ese estado del medio oeste estadounidense después de los caucus (asambleas primarias) celebrados en marzo, en los que también ganó.
Cruz se hizo con 14 delegados, todos los que estaban ayer en juego en Wyoming, que el pasado 12 de marzo ya repartió otros doce representantes encargados de elegir, durante la convención nacional que se celebrará en julio, al candidato republicano para las elecciones generales de noviembre.
Con esta victoria, el senador por Texas tendrá al menos 23 de los 29 delegados que reparte Wyoming, mientras que Trump tendrá uno y el senador Marco Rubio -que ya se retiró de la contienda republicana- cuenta con otro, además de otros cuatro que acudirán a la convención nacional sin estar comprometidos con ningún aspirante.
"Así es como se ganan las elecciones en Estados Unidos. Este es otro paso en nuestro esfuerzo por conquistar a una mayoría de republicanos y ser el candidato" del partido en noviembre, dijo Cruz en un comunicado tras conocerse el resultado.
Cruz, el único aspirante que visitó Wyoming, se presenta como la única alternativa republicana viable contra Trump, pero igual que el magnate, lo tiene muy complicado para llegar a la cifra de 1.237 delegados necesaria para asegurarse la candidatura.
Por ahora, Trump acumula 744 delegados, por delante de Cruz (559) y del otro republicano en liza, el gobernador de Ohio John Kasich (144).
La próxima gran cita de ambos partidos con las urnas serán las elecciones primarias de este martes 19 de abril en Nueva York, donde parten como favoritos Trump por el lado republicano y la exsecretaria de Estado Hillary Clinton por el demócrata.