Los laboristas británicos quieren un "Estado empresario"

Si llegan al poder, los laboristas apoyarán la intervención del Gobierno en la economía, subirán el salario mínimo, atacarán la evasión impositiva, ayudarán a sectores en dificultades y a los emergentes, como la energía limpia, según el responsable de Finanzas del opositor Partido Laborista, John McDonnell.

26 SEP 2016 - 12:44 | Actualizado

"Los vientos de la globalización están soplando en una dirección diferente. Están soplando en contra de la creencia en el libre mercado, y en favor de la intervención", argumentó en su discurso ante el congreso anual laborista que se celebra en Liverpool (noroeste de Inglaterra), después de que Jeremy Corbyn fuese reelegido como líder por los afiliados

McDonnell, responsable económico del primer partido de la oposición británica, sostuvo que Gran Bretaña necesita un gobierno intervencionista que trabaje con el sector privado.

En ese sentido, dijo que el futuro de la producción radica en la colaboración, apuntalada por mano de obra altamente calificada y altos niveles de inversión. Agregó que se comprometerá a apoyar el trabajo de los principales empleadores industriales y empresas de sectores emergentes, como la energía limpia.

McDonnell asegura que el partido quiere crear "200 empresas locales de energía y 1.000 cooperativas, dando poder a las comunidades locales para romper con el monopolio de los seis grandes productores".

Por otro lado McDonnell anunció que no habrá "más apoyo para el TTIP o cualquier otro acuerdo comercial que promueva la desregulación y la privatización, aquí o en toda Europa" y aseguró que el próximo reto será poner "fin al programa de austeridad del actual (gobierno)" y que su partido quiere luchar contra la evasión de impuestos de las grandes empresas, como quedó demostrado en el sonado caso de los "Panamá Papers".

"Cuando volvamos a ser gobierno vamos a implementar una estrategia industrial global. Después del Brexit, queremos ver un renacimiento en la producción británica. Nuestro gobierno va a crear un Estado empresario que trabaje con los generadores de riqueza, los trabajadores y los empresarios para crear los productos y los mercados que aseguren nuestra prosperidad a largo plazo", afirmó.

Adelantó además, que introducirán una nueva ley de salario digno que superará las 10 libras la hora, "con el que todos van a ganar los suficiente para vivir. Los salarios bajos son inaceptables", afirmó.

Respecto al Brexit, McDonnell, señaló que "hay que respetar la decisión del referéndum, pero eso no significa que tengamos que aceptar los acuerdos a los que lleguen los conservadores", añadiendo que está trabajando conjuntamente con sus colegas de toda Europa para "construir un acuerdo beneficioso".

McDonnell apuntó además contra los conservadores y dijo que no tienen "ni idea" de qué hacer con el Brexit y prometió abordar las cuestiones de la subvaloración de los salarios locales y las presiones sobre los servicios públicos que se derivan de la libre circulación de personas.

También abogó para que el Reino Unido mantenga su participación en el Banco Europeo de Inversiones.

26 SEP 2016 - 12:44

"Los vientos de la globalización están soplando en una dirección diferente. Están soplando en contra de la creencia en el libre mercado, y en favor de la intervención", argumentó en su discurso ante el congreso anual laborista que se celebra en Liverpool (noroeste de Inglaterra), después de que Jeremy Corbyn fuese reelegido como líder por los afiliados

McDonnell, responsable económico del primer partido de la oposición británica, sostuvo que Gran Bretaña necesita un gobierno intervencionista que trabaje con el sector privado.

En ese sentido, dijo que el futuro de la producción radica en la colaboración, apuntalada por mano de obra altamente calificada y altos niveles de inversión. Agregó que se comprometerá a apoyar el trabajo de los principales empleadores industriales y empresas de sectores emergentes, como la energía limpia.

McDonnell asegura que el partido quiere crear "200 empresas locales de energía y 1.000 cooperativas, dando poder a las comunidades locales para romper con el monopolio de los seis grandes productores".

Por otro lado McDonnell anunció que no habrá "más apoyo para el TTIP o cualquier otro acuerdo comercial que promueva la desregulación y la privatización, aquí o en toda Europa" y aseguró que el próximo reto será poner "fin al programa de austeridad del actual (gobierno)" y que su partido quiere luchar contra la evasión de impuestos de las grandes empresas, como quedó demostrado en el sonado caso de los "Panamá Papers".

"Cuando volvamos a ser gobierno vamos a implementar una estrategia industrial global. Después del Brexit, queremos ver un renacimiento en la producción británica. Nuestro gobierno va a crear un Estado empresario que trabaje con los generadores de riqueza, los trabajadores y los empresarios para crear los productos y los mercados que aseguren nuestra prosperidad a largo plazo", afirmó.

Adelantó además, que introducirán una nueva ley de salario digno que superará las 10 libras la hora, "con el que todos van a ganar los suficiente para vivir. Los salarios bajos son inaceptables", afirmó.

Respecto al Brexit, McDonnell, señaló que "hay que respetar la decisión del referéndum, pero eso no significa que tengamos que aceptar los acuerdos a los que lleguen los conservadores", añadiendo que está trabajando conjuntamente con sus colegas de toda Europa para "construir un acuerdo beneficioso".

McDonnell apuntó además contra los conservadores y dijo que no tienen "ni idea" de qué hacer con el Brexit y prometió abordar las cuestiones de la subvaloración de los salarios locales y las presiones sobre los servicios públicos que se derivan de la libre circulación de personas.

También abogó para que el Reino Unido mantenga su participación en el Banco Europeo de Inversiones.