“El cambio tiene que empezar por nosotros”

Tal cual sucedió con el tenis, el pádel y los gimnasios, otra de las actividades que volvió a escena en Trelew es el karate.

26 JUL 2020 - 19:04 | Actualizado

Carlos Ingani, Maestro Nivel 6° Dan de la Escuela Kyoshi Dojo, contó cómo viven la pandemia en la institución y la posibilidad que tuvieron de reabrir las puertas, pocos días atrás.

“Cerramos el 21 de marzo, en abril tuvimos cerrado, en mayo armamos y presentamos el protocolo de higiene y seguridad a municipio, a la parte de deportes, también elevamos uno a salud, paralelamente tenía reuniones con gente de las artes marciales y les pedía que se movieran en ese aspecto, que hagan sus protocolos y los presenten”.

“Con la primera flexibilización que hubo, al ser un deporte de contacto, no nos dieron lugar a reabrir, pero solamente duró dos días y se dio marcha atrás con todo. En ese momento presenté un petitorio pidiendo que entiendan que no necesariamente es un deporte de contacto, que se puede practicar de forma individual y se puede llevar a cabo con todos los protocolos que se requiera”, explicó.

“Después se volvió casi una necesidad abrir porque había que pagar alquiler, los impuestos seguían llegando, un montón de cosas que hacen a las necesidades y había que volver a trabajar. Tuvimos varias reuniones, yo entendía que nos querían dar una mano, pero si no venía de parte de Provincia y Nación, desde el municipio no podían hacer mucho”.

“En la última reunión que tuvimos en Sportmann, el ministro de Salud fue muy directo, evacuamos todas las dudas y se oficializó la vuelta y desde ahí en más arrancamos en julio”, explicó.

“No podemos trabajar como antes obviamente, en primer lugar, no se puede con la cantidad de nenes como hacíamos antes, como exige el protocolo, y por otro lado, los padres todavía no tienen la tranquilidad de mandar a sus hijos. En esa parte debería hacer hincapié el Estado, desde salud, Provincia o municipio, esta actividad como cualquier otra es sumamente necesaria”.

“Los chicos están con unas pilas bárbaras, hay una energía distinta, quieren saltar, correr, contar cosas; volver a una vida normal cuesta, tendremos que seguir con paciencia y ver si en la primavera nos pueden dar la tranquilidad que estamos buscando porque esto da para rato”, expresó el referente de karate de la zona.

Nada igual

“Nunca vi algo así, en un momento estuve inquieto porque me parecía que se podía poner más bravo, temí que fuera peor, incluso ahora cuando veo gente tan despreocupada, temo que la gente se relaje demasiado y pueda venir lo peor, siempre hay que prestar atención a todas estas cosas, si esto pasa es por algo, la humanidad debería entender que esto pasó por algo y nosotros debemos ser conscientes de que por ahí hacemos mal las cosas, sin embargo seguimos actuando mal, si abonamos mal, los frutos a levantar son terribles”.

“Hay algo que siempre les digo a mis alumnos, el karate es un arte marcial, por lo tanto, si es un arte se debe estudiar, y hay que pensar y razonar, porque golpearse lo hace cualquiera. Cuando era chico conocí un gran escritor en Comodoro Rivadavia, que me dijo una frase que me quedó grabada ‘El hombre que trabaja en el arte salvará al mundo’, yo era chico tenía 10 años, recién empezaba con la actividad, no lo entendí en ese momento, a través de los años, por la edad que tengo, pasé por la mejor época cultural, y me ha dado cuenta de que el arte siempre ha dejado indicios de que las cosas se pueden cambiar y que todo puede ser mejor. Este ejercicio de tener paciencia, tranquilidad, cuidarnos, sentido común sobre todo, creo que las artes marciales me lo han marcado bien, entonces yo trato de dárselo a mis alumnos”.

Protocolos

El Maestro contó cómo trabajan actualmente: “Los instructores usan barbijo y guantes, alcohol en gel permanentemente porque en algún momento tienen que acomodar a los chicos que tienen que venir cambiados de la casa, traen su propia agua, no pueden compartir la botella”.

“Ante el menor síntoma de gripe inmediatamente me tienen que comunicar y dejar de asistir, por seguridad de todos. Hoy estamos todos felices y tranquilos de poder estar dentro del Dojo, pero mañana no sabemos lo que pueda pasar, no creo que nadie se aventure a dar un futuro próximo, todo hay que vivirlo día a día”.

Escuelas

“En Trelew hubo una movida muy grande con respecto a las escuelas de karate, creo que todas pudieron abrir, me gustaría que todas hayan presentado protocolo y lo estén respetando, obviamente que nada es como antes, son los tiempos que nos tocas vivir y nos tenemos que adaptar. Yo creo que si nos cuidamos podemos prevenir un montón de enfermedades, no solamente este Covid-19”.

“En el siglo pasado sufríamos de desinformación y ahora estamos con una crisis informática terrible, si nos dejamos educar por los medios así estamos al horno, no es la forma, las entidades son los lugares donde los chicos tienen que asistir para terminar de formarse, la educación arranca en casa, pero el resto lo hacemos nosotros en los clubes”, enfatizó.

Futuro

Sobre lo que viene, Ingani ejemplificó: “Me acuerdo cuando la banda Scorpions hizo el tema ‘Vientos de Cambio’, cuando se cayó el Muro de Berlín; tenemos que esperar eso, ese cambio tiene que empezar por nosotros, aunque parezca poético, podemos cambiar el mundo, todo lo que nos propongamos, pero el cambio tiene que empezar por nosotros”.

“El karate tiene un gran lema que es comprenderse a uno mismo para tratar de apaciguar el enemigo que uno tiene adentro, si uno lo controla puede controlar lo que quiera, yo sería más puntual y diría que se cuiden personalmente, a su familia, todo lo que tienen alrededor, incluso el planeta, la naturaleza en sí. Hay que ser optimistas, claro que vamos a salir adelante, no hay peor cosa que asuste más que un sueño logrado, así que hay que seguir detrás de esos sueños, nosotros somos viajeros de paso por esta vida y hay que aprender a vivir”, finalizó.

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26 JUL 2020 - 19:04

Carlos Ingani, Maestro Nivel 6° Dan de la Escuela Kyoshi Dojo, contó cómo viven la pandemia en la institución y la posibilidad que tuvieron de reabrir las puertas, pocos días atrás.

“Cerramos el 21 de marzo, en abril tuvimos cerrado, en mayo armamos y presentamos el protocolo de higiene y seguridad a municipio, a la parte de deportes, también elevamos uno a salud, paralelamente tenía reuniones con gente de las artes marciales y les pedía que se movieran en ese aspecto, que hagan sus protocolos y los presenten”.

“Con la primera flexibilización que hubo, al ser un deporte de contacto, no nos dieron lugar a reabrir, pero solamente duró dos días y se dio marcha atrás con todo. En ese momento presenté un petitorio pidiendo que entiendan que no necesariamente es un deporte de contacto, que se puede practicar de forma individual y se puede llevar a cabo con todos los protocolos que se requiera”, explicó.

“Después se volvió casi una necesidad abrir porque había que pagar alquiler, los impuestos seguían llegando, un montón de cosas que hacen a las necesidades y había que volver a trabajar. Tuvimos varias reuniones, yo entendía que nos querían dar una mano, pero si no venía de parte de Provincia y Nación, desde el municipio no podían hacer mucho”.

“En la última reunión que tuvimos en Sportmann, el ministro de Salud fue muy directo, evacuamos todas las dudas y se oficializó la vuelta y desde ahí en más arrancamos en julio”, explicó.

“No podemos trabajar como antes obviamente, en primer lugar, no se puede con la cantidad de nenes como hacíamos antes, como exige el protocolo, y por otro lado, los padres todavía no tienen la tranquilidad de mandar a sus hijos. En esa parte debería hacer hincapié el Estado, desde salud, Provincia o municipio, esta actividad como cualquier otra es sumamente necesaria”.

“Los chicos están con unas pilas bárbaras, hay una energía distinta, quieren saltar, correr, contar cosas; volver a una vida normal cuesta, tendremos que seguir con paciencia y ver si en la primavera nos pueden dar la tranquilidad que estamos buscando porque esto da para rato”, expresó el referente de karate de la zona.

Nada igual

“Nunca vi algo así, en un momento estuve inquieto porque me parecía que se podía poner más bravo, temí que fuera peor, incluso ahora cuando veo gente tan despreocupada, temo que la gente se relaje demasiado y pueda venir lo peor, siempre hay que prestar atención a todas estas cosas, si esto pasa es por algo, la humanidad debería entender que esto pasó por algo y nosotros debemos ser conscientes de que por ahí hacemos mal las cosas, sin embargo seguimos actuando mal, si abonamos mal, los frutos a levantar son terribles”.

“Hay algo que siempre les digo a mis alumnos, el karate es un arte marcial, por lo tanto, si es un arte se debe estudiar, y hay que pensar y razonar, porque golpearse lo hace cualquiera. Cuando era chico conocí un gran escritor en Comodoro Rivadavia, que me dijo una frase que me quedó grabada ‘El hombre que trabaja en el arte salvará al mundo’, yo era chico tenía 10 años, recién empezaba con la actividad, no lo entendí en ese momento, a través de los años, por la edad que tengo, pasé por la mejor época cultural, y me ha dado cuenta de que el arte siempre ha dejado indicios de que las cosas se pueden cambiar y que todo puede ser mejor. Este ejercicio de tener paciencia, tranquilidad, cuidarnos, sentido común sobre todo, creo que las artes marciales me lo han marcado bien, entonces yo trato de dárselo a mis alumnos”.

Protocolos

El Maestro contó cómo trabajan actualmente: “Los instructores usan barbijo y guantes, alcohol en gel permanentemente porque en algún momento tienen que acomodar a los chicos que tienen que venir cambiados de la casa, traen su propia agua, no pueden compartir la botella”.

“Ante el menor síntoma de gripe inmediatamente me tienen que comunicar y dejar de asistir, por seguridad de todos. Hoy estamos todos felices y tranquilos de poder estar dentro del Dojo, pero mañana no sabemos lo que pueda pasar, no creo que nadie se aventure a dar un futuro próximo, todo hay que vivirlo día a día”.

Escuelas

“En Trelew hubo una movida muy grande con respecto a las escuelas de karate, creo que todas pudieron abrir, me gustaría que todas hayan presentado protocolo y lo estén respetando, obviamente que nada es como antes, son los tiempos que nos tocas vivir y nos tenemos que adaptar. Yo creo que si nos cuidamos podemos prevenir un montón de enfermedades, no solamente este Covid-19”.

“En el siglo pasado sufríamos de desinformación y ahora estamos con una crisis informática terrible, si nos dejamos educar por los medios así estamos al horno, no es la forma, las entidades son los lugares donde los chicos tienen que asistir para terminar de formarse, la educación arranca en casa, pero el resto lo hacemos nosotros en los clubes”, enfatizó.

Futuro

Sobre lo que viene, Ingani ejemplificó: “Me acuerdo cuando la banda Scorpions hizo el tema ‘Vientos de Cambio’, cuando se cayó el Muro de Berlín; tenemos que esperar eso, ese cambio tiene que empezar por nosotros, aunque parezca poético, podemos cambiar el mundo, todo lo que nos propongamos, pero el cambio tiene que empezar por nosotros”.

“El karate tiene un gran lema que es comprenderse a uno mismo para tratar de apaciguar el enemigo que uno tiene adentro, si uno lo controla puede controlar lo que quiera, yo sería más puntual y diría que se cuiden personalmente, a su familia, todo lo que tienen alrededor, incluso el planeta, la naturaleza en sí. Hay que ser optimistas, claro que vamos a salir adelante, no hay peor cosa que asuste más que un sueño logrado, así que hay que seguir detrás de esos sueños, nosotros somos viajeros de paso por esta vida y hay que aprender a vivir”, finalizó.