Ayer terminó la etapa de testigos en el juicio oral y público que se sigue contra el abogado Oscar Romero, imputado por un hecho de tentativa de homicidio y tras la incorporación de la prueba documental, se conocerán este viernes los alegatos de las partes.
Se trata de un hecho ocurrido a mediados de abril del año 2019 y en el cual es el único imputado el abogado Edgardo Oscar Romero Bruno. Para la Fiscalía de Trelew, cometió un intento de asesinato.
Al declarar al cierre de la audiencia, el imputado se defendió y exclamó que “me quieren hacer quedar como un psicópata”.
De esa manera, el propio acusado cerró la rueda de testimonios, en los cuales detalló su versión de los hechos y descartó la acusación realizada por la Fiscalía respecto a que concurrió armado a una tapicería ubicada en Yrigoyen y Rondeau de Trelew. Se lo acusa de ingresar al lugar, amenazar y efectuar al menos dos disparos contra el propietario. El tribunal del juicio está constituido por las juezas Mirta Moreno, Marcela Pérez y Patricia Reyes, en tanto que la acusación en juicio es formulada por la fiscal Carolina Marín, mientras que el propio Romero ejerce su defensa con la asesoría letrada de los abogados particulares Abdon Manyauik y Laura Fernández.
El comisario mayor retirado Jorge Clavel, brindó un contundente informe. Consideró poco probable que una persona dispuesta a matar a otro con un arma de ese calibre y que falle en finalmente en su objetivo de matar, tal como sucedió. Dio indicios de una lesión en el marco de la pelea. Vinculó las circunstancias del hecho a un posible disparo en circunstancias de pelea, ya que según mencionó, tampoco se pudo precisar con exactitud la ubicación del tirador.
Pericia balística y dinámica
Gran parte de la tercera y última jornada de testimoniales se consumió con el testimonio de dos peritos –uno oficial y otro de partes- quienes informaron sobre la pericia balística efectuada al arma secuestrada en el lugar del hecho y también el informe criminalístico confeccionado en base al testimonio de la víctima y el brindado por el imputado en una audiencia realizada durante la etapa de investigación de la causa.
Tras escuchar el tribunal la grabación de esa audiencia, el licenciado Martín Costa explicó las características de la pistola semiautomática calibre 11.25 de fabricación nacional, la cual tenía su numeración limada y se encuentra apta para disparo.
En su exposición mostró videos sobre las diferencias de disparar el arma mediante la utilización de un supresor de sonido o silenciador y los sistemas de seguridad que posee el arma para evitar un disparo accidental.
También dio datos sobre la presencia de material genético de Romero en varias partes de arma y también en un maletín secuestrado en la causa. En ese punto el imputado consultó en reiteradas oportunidades respecto a porqué no se había hallado material genético del tapicero Pavés o de uno de los carniceros que intervino en poner fin a la pelea, siendo que ambos reconocieron haber tocado el arma o en el primero de los casos, un destornillador plano con el que se le efectuaron lesiones.
Romero consultó a Costa sobre la posibilidad de que el disparo que dio en la espalda de Pavés hubiera sido realizado en medio de un forcejeo entre víctima y victimario, para lo cual intentaron recrear el hecho y utilizaron el arma en cuestión (fotos).
“Como un psicópata”
El abogado, cuyo testimonio se había escuchado en el video al iniciarse la jornada, volvió a declarar en el cierre de los testimoniales.
“La teoría de la Fiscalía me quiere hacer quedar como un psicópata, como un asesino serial”, dijo Romero y aseguró que en un principio pensó que nadie iba a creer la versión de Pavés, sin embargo hace más de un año y medio que se encuentra detenido por el caso. El abogado imputado por tentativa de homicidio explicó que a lo largo del juicio ha quedado demostrado que no conocía a la víctima y la fiscalía “no ha podido demostrar cuál sería la intención que tenía yo para ir y dispararle”, indicó un parte de la Agencia Judicial.
En su declaración, dijo que concurrió a la tapicería la víctima a los fines de intentar llegar a un acuerdo extrajudicial con el tapicero respecto a la demanda que le hacía un cliente suyo por el incendio de una camioneta y que tras presentarse y plantearle la situación al hombre, el mismo le entregó una bolsita con un polvillo blanco que sería cocaína. “Yo puse esa bolsita en mi billetera”, reconoció el abogado y aseguró que Pavés le entregó dos más, a modo de compensación para su cliente.
“Le dije que eso no alcanzaba para compensar el daño y se ofuscó. En eso veo que saca algo de un bolso y cuando me doy cuenta que es un arma me abalanzo sobre él”, recordó Romero, quien aseguró que tomó el arma pero quedó aturdido por dos golpes que Pavés le habría propinado con una regla o compás de tapicería. En esas circunstancias y viendo que la otra persona tomaba un elemento metálico que el interpretó como una cuchilla, fue que realizó los disparos.
Tras ese primer incidente, recordó haberse trabado en lucha con Pavés, intentando que el mismo no tomara el arma de fuego y al mismo tiempo defendiéndose del ataque de la otra persona con un destornillador, situación que se trasladó fuera de la tapicería hasta la llegada de los empleados de una carnicería que separaron a ambos y luego llamaron a la policía.
El juicio continuará hoy viernes con los alegatos de las partes, a partir de las 9.

Ayer terminó la etapa de testigos en el juicio oral y público que se sigue contra el abogado Oscar Romero, imputado por un hecho de tentativa de homicidio y tras la incorporación de la prueba documental, se conocerán este viernes los alegatos de las partes.
Se trata de un hecho ocurrido a mediados de abril del año 2019 y en el cual es el único imputado el abogado Edgardo Oscar Romero Bruno. Para la Fiscalía de Trelew, cometió un intento de asesinato.
Al declarar al cierre de la audiencia, el imputado se defendió y exclamó que “me quieren hacer quedar como un psicópata”.
De esa manera, el propio acusado cerró la rueda de testimonios, en los cuales detalló su versión de los hechos y descartó la acusación realizada por la Fiscalía respecto a que concurrió armado a una tapicería ubicada en Yrigoyen y Rondeau de Trelew. Se lo acusa de ingresar al lugar, amenazar y efectuar al menos dos disparos contra el propietario. El tribunal del juicio está constituido por las juezas Mirta Moreno, Marcela Pérez y Patricia Reyes, en tanto que la acusación en juicio es formulada por la fiscal Carolina Marín, mientras que el propio Romero ejerce su defensa con la asesoría letrada de los abogados particulares Abdon Manyauik y Laura Fernández.
El comisario mayor retirado Jorge Clavel, brindó un contundente informe. Consideró poco probable que una persona dispuesta a matar a otro con un arma de ese calibre y que falle en finalmente en su objetivo de matar, tal como sucedió. Dio indicios de una lesión en el marco de la pelea. Vinculó las circunstancias del hecho a un posible disparo en circunstancias de pelea, ya que según mencionó, tampoco se pudo precisar con exactitud la ubicación del tirador.
Pericia balística y dinámica
Gran parte de la tercera y última jornada de testimoniales se consumió con el testimonio de dos peritos –uno oficial y otro de partes- quienes informaron sobre la pericia balística efectuada al arma secuestrada en el lugar del hecho y también el informe criminalístico confeccionado en base al testimonio de la víctima y el brindado por el imputado en una audiencia realizada durante la etapa de investigación de la causa.
Tras escuchar el tribunal la grabación de esa audiencia, el licenciado Martín Costa explicó las características de la pistola semiautomática calibre 11.25 de fabricación nacional, la cual tenía su numeración limada y se encuentra apta para disparo.
En su exposición mostró videos sobre las diferencias de disparar el arma mediante la utilización de un supresor de sonido o silenciador y los sistemas de seguridad que posee el arma para evitar un disparo accidental.
También dio datos sobre la presencia de material genético de Romero en varias partes de arma y también en un maletín secuestrado en la causa. En ese punto el imputado consultó en reiteradas oportunidades respecto a porqué no se había hallado material genético del tapicero Pavés o de uno de los carniceros que intervino en poner fin a la pelea, siendo que ambos reconocieron haber tocado el arma o en el primero de los casos, un destornillador plano con el que se le efectuaron lesiones.
Romero consultó a Costa sobre la posibilidad de que el disparo que dio en la espalda de Pavés hubiera sido realizado en medio de un forcejeo entre víctima y victimario, para lo cual intentaron recrear el hecho y utilizaron el arma en cuestión (fotos).
“Como un psicópata”
El abogado, cuyo testimonio se había escuchado en el video al iniciarse la jornada, volvió a declarar en el cierre de los testimoniales.
“La teoría de la Fiscalía me quiere hacer quedar como un psicópata, como un asesino serial”, dijo Romero y aseguró que en un principio pensó que nadie iba a creer la versión de Pavés, sin embargo hace más de un año y medio que se encuentra detenido por el caso. El abogado imputado por tentativa de homicidio explicó que a lo largo del juicio ha quedado demostrado que no conocía a la víctima y la fiscalía “no ha podido demostrar cuál sería la intención que tenía yo para ir y dispararle”, indicó un parte de la Agencia Judicial.
En su declaración, dijo que concurrió a la tapicería la víctima a los fines de intentar llegar a un acuerdo extrajudicial con el tapicero respecto a la demanda que le hacía un cliente suyo por el incendio de una camioneta y que tras presentarse y plantearle la situación al hombre, el mismo le entregó una bolsita con un polvillo blanco que sería cocaína. “Yo puse esa bolsita en mi billetera”, reconoció el abogado y aseguró que Pavés le entregó dos más, a modo de compensación para su cliente.
“Le dije que eso no alcanzaba para compensar el daño y se ofuscó. En eso veo que saca algo de un bolso y cuando me doy cuenta que es un arma me abalanzo sobre él”, recordó Romero, quien aseguró que tomó el arma pero quedó aturdido por dos golpes que Pavés le habría propinado con una regla o compás de tapicería. En esas circunstancias y viendo que la otra persona tomaba un elemento metálico que el interpretó como una cuchilla, fue que realizó los disparos.
Tras ese primer incidente, recordó haberse trabado en lucha con Pavés, intentando que el mismo no tomara el arma de fuego y al mismo tiempo defendiéndose del ataque de la otra persona con un destornillador, situación que se trasladó fuera de la tapicería hasta la llegada de los empleados de una carnicería que separaron a ambos y luego llamaron a la policía.
El juicio continuará hoy viernes con los alegatos de las partes, a partir de las 9.