
La Municipalidad de Rawson firmó un acuerdo para propiciar la seguridad alimentaria y nutricional de los sectores más vulnerables, con foco particular en mujeres desocupadas y víctimas de violencia de género que son sostén de hogar. El acuerdo se rubricó con la Fundación de Estudios Patagónicos adherido a la Red de Bancos de Alimentos de la Argentina, en una iniciativa conjunta con supermercados La Anónima.
Es la implementación, por primera vez en Rawson, del Programa “Nutriendo Futuro” y se entregarán módulos alimentarios durante un año. Serán 40 módulos mensuales a Rawson y 40 a Playa Unión todos los meses. En total, serán 960 módulos alimentarios.
Rawson se sumó así a una campaña nacional en 80 localidades de 11 provincias.
El secretario de Gobierno, Miguel Larrauri, explicó que “estos módulos vienen muy bien para la capital. La coyuntura económica que recibió esta gestión municipal es compleja, es dura, y más en estas fechas en las que vamos entrando al invierno”.
Dijo que el intendente Damián Biss “siempre nos pide trabajar con el sector privado sobre todo en el área de Familia que es un sector vulnerable, de mucha necesidad”.
Larrauri valoró el acompañamiento de La Anónima, “que tiene 110 empleados, familias rawsenses, lo cual es muy importante”.
La secretaria de Familia, Silvana Cendra, valoró que “será una propuesta más para acompañar a las mujeres en situación de vulnerabilidad”.
“Hace tiempo que veníamos pensando en mejorar la capacitación y la utilización de los alimentos en estos hogares donde hay un número importante de familias a las que seguimos de manera constante, a través de nuestros diferentes programas alimentarios, de adultos mayores, niños y niñas”, explicó.
“El destino de estos módulos alimentarios es las mujeres que sufren situación de violencia de género”, e indicó que “hay un número importante de casos y denuncias por violencia de género en la ciudad”.
Pablo Nogués, presidente de la Fundación, precisó que “hacemos acuerdos con los Gobiernos locales, que tienen la capacidad de resolver en primera instancia las políticas públicas en términos de mujeres y perspectiva de género”, indicó. “Es un proyecto alimentario enfocado en atender a grupos en situación de vulnerabilidad social, de manera particular a mujeres desocupadas, con niños y niñas, sostenes de hogar”.
“Es una réplica de lo que se venía haciendo en época de pandemia, en 2020, que tenía como objetivo dotar a comedores y merenderos bajo donación de La Anónima”, recordó. “Se redefinió para dar un acompañamiento para salir de una situación asistencial inicial hacia un lugar de empoderamiento genuino”.
Se complementará con capacitaciones sociolaborales, y en gestión de emprendimientos para “atender la situación alimentaria, hoy necesaria, pero con una salida sostenible que permita a las personas ser independientes económicamente y dar sustento a su familia”.
Sobre n la aplicación del Programa, indicó que “se van a identificar a las mujeres y niños; y se verá si hay patologías determinadas, si hay alguna cuestión puntual”, de manera que “el módulo se vaya redefiniendo con una dinámica flexible, a su vez con capacitaciones en nutrición y mejores prácticas en la cocina social”.
Indicó Nogués que “el Banco de Alimentos tiene una dinámica de intervención que permite que tengamos también donaciones adicionales tanto en frescos como en otro tipo de productos”.

La Municipalidad de Rawson firmó un acuerdo para propiciar la seguridad alimentaria y nutricional de los sectores más vulnerables, con foco particular en mujeres desocupadas y víctimas de violencia de género que son sostén de hogar. El acuerdo se rubricó con la Fundación de Estudios Patagónicos adherido a la Red de Bancos de Alimentos de la Argentina, en una iniciativa conjunta con supermercados La Anónima.
Es la implementación, por primera vez en Rawson, del Programa “Nutriendo Futuro” y se entregarán módulos alimentarios durante un año. Serán 40 módulos mensuales a Rawson y 40 a Playa Unión todos los meses. En total, serán 960 módulos alimentarios.
Rawson se sumó así a una campaña nacional en 80 localidades de 11 provincias.
El secretario de Gobierno, Miguel Larrauri, explicó que “estos módulos vienen muy bien para la capital. La coyuntura económica que recibió esta gestión municipal es compleja, es dura, y más en estas fechas en las que vamos entrando al invierno”.
Dijo que el intendente Damián Biss “siempre nos pide trabajar con el sector privado sobre todo en el área de Familia que es un sector vulnerable, de mucha necesidad”.
Larrauri valoró el acompañamiento de La Anónima, “que tiene 110 empleados, familias rawsenses, lo cual es muy importante”.
La secretaria de Familia, Silvana Cendra, valoró que “será una propuesta más para acompañar a las mujeres en situación de vulnerabilidad”.
“Hace tiempo que veníamos pensando en mejorar la capacitación y la utilización de los alimentos en estos hogares donde hay un número importante de familias a las que seguimos de manera constante, a través de nuestros diferentes programas alimentarios, de adultos mayores, niños y niñas”, explicó.
“El destino de estos módulos alimentarios es las mujeres que sufren situación de violencia de género”, e indicó que “hay un número importante de casos y denuncias por violencia de género en la ciudad”.
Pablo Nogués, presidente de la Fundación, precisó que “hacemos acuerdos con los Gobiernos locales, que tienen la capacidad de resolver en primera instancia las políticas públicas en términos de mujeres y perspectiva de género”, indicó. “Es un proyecto alimentario enfocado en atender a grupos en situación de vulnerabilidad social, de manera particular a mujeres desocupadas, con niños y niñas, sostenes de hogar”.
“Es una réplica de lo que se venía haciendo en época de pandemia, en 2020, que tenía como objetivo dotar a comedores y merenderos bajo donación de La Anónima”, recordó. “Se redefinió para dar un acompañamiento para salir de una situación asistencial inicial hacia un lugar de empoderamiento genuino”.
Se complementará con capacitaciones sociolaborales, y en gestión de emprendimientos para “atender la situación alimentaria, hoy necesaria, pero con una salida sostenible que permita a las personas ser independientes económicamente y dar sustento a su familia”.
Sobre n la aplicación del Programa, indicó que “se van a identificar a las mujeres y niños; y se verá si hay patologías determinadas, si hay alguna cuestión puntual”, de manera que “el módulo se vaya redefiniendo con una dinámica flexible, a su vez con capacitaciones en nutrición y mejores prácticas en la cocina social”.
Indicó Nogués que “el Banco de Alimentos tiene una dinámica de intervención que permite que tengamos también donaciones adicionales tanto en frescos como en otro tipo de productos”.