El domingo a la mañana, Nelson Mascharián y el encargado se encontraron con una verdadera “masacre” de ovinos en la estancia Don José, a unos 8 kilómetros de Río Mayo, en el sur de Chubut.
La noche anterior, cerca de las 22, el encargado había visto tres perros en un potrero donde habían aparecido unos ocho borregos muertos. El hombre no pensó que, a la mañana siguiente, cerca de las 9 horas, cuando fuera con el patrón, iban a encontrar 150 ovinos.
El dueño, Mascharián, en diálogo con Primera Vuelta por Cadena Tiempo, apuntó que en ese potrero tenían los mejores borregos que iban a ser futuros padres. Cada animal cuesta unos 150.000 pesos lo que multiplicado por 150 da un total de 22,5 millones en pérdidas.
Da la causalidad de que justo en ese potrero no había perros protectores, una raza de montaña, “Pastores de los Pirineos”, adiestrada para cuidar las ovejas.
Cuando llegaron al potrero, primero cargaron en la camioneta 80 borregos muertos. Después se dieron cuenta de las pérdidas casi que duplicaban esa cifra. “Sin echar la culpa a ningún dueño, son perros que tienen algún desequilibro; si esto hacen con los ovinos un día le puede pasar a una criatura”, dijo Mascharián preocupado.
El lunes siguiente, el estanciero convocó a una reunión de productores en el campo de Río Mayo para empezar a gestionar una solución al problema de los perros sueltos que andan en el pueblo y que son una amenaza.
“Todos dijeron lo mismo: un día les matan diez animales, otro día cinco o veinte. Es un problema la cantidad de perros que hay en el pueblo”, dijo Mascharián quien reclamó una ordenanza que regule la presencia de estos animales.
La inédita matanza de estos 150 ovinos, está siendo investigado por las autoridades policiales.

El domingo a la mañana, Nelson Mascharián y el encargado se encontraron con una verdadera “masacre” de ovinos en la estancia Don José, a unos 8 kilómetros de Río Mayo, en el sur de Chubut.
La noche anterior, cerca de las 22, el encargado había visto tres perros en un potrero donde habían aparecido unos ocho borregos muertos. El hombre no pensó que, a la mañana siguiente, cerca de las 9 horas, cuando fuera con el patrón, iban a encontrar 150 ovinos.
El dueño, Mascharián, en diálogo con Primera Vuelta por Cadena Tiempo, apuntó que en ese potrero tenían los mejores borregos que iban a ser futuros padres. Cada animal cuesta unos 150.000 pesos lo que multiplicado por 150 da un total de 22,5 millones en pérdidas.
Da la causalidad de que justo en ese potrero no había perros protectores, una raza de montaña, “Pastores de los Pirineos”, adiestrada para cuidar las ovejas.
Cuando llegaron al potrero, primero cargaron en la camioneta 80 borregos muertos. Después se dieron cuenta de las pérdidas casi que duplicaban esa cifra. “Sin echar la culpa a ningún dueño, son perros que tienen algún desequilibro; si esto hacen con los ovinos un día le puede pasar a una criatura”, dijo Mascharián preocupado.
El lunes siguiente, el estanciero convocó a una reunión de productores en el campo de Río Mayo para empezar a gestionar una solución al problema de los perros sueltos que andan en el pueblo y que son una amenaza.
“Todos dijeron lo mismo: un día les matan diez animales, otro día cinco o veinte. Es un problema la cantidad de perros que hay en el pueblo”, dijo Mascharián quien reclamó una ordenanza que regule la presencia de estos animales.
La inédita matanza de estos 150 ovinos, está siendo investigado por las autoridades policiales.