LA NOTA COMPLETA ACÁ.
"Acuerdo y se termina la polémica", dijo en el inicio de la charla con Tiempo Deportivo cuando se planteó latrascendenciadel atletismo convencional respecto del trail, la molidad que actualmente lograr millones de adeptos en el mundo.
"Considero que un atleta de calle, bien preparado y cuidado en su infancia, como me pasó a mí, porque yo corro desde los 9 años y tengo 47, y también hice de todo, es la base para perdurar y mantenerse en el tiempo en cualquier terreno y yo tuve la suerte de tener un gran entrenador en esos comienzos como Jorge Maciel", aseveró la "Pitu".
"En la montaña se corre un poco mejor, si me preguntas a mí cuales es la diferencia, en la calle vas mucho más exigida y podés disfrutar mucho menos de la naturaleza, que es lo que tiene el trail, además de charlar con gente, no correr a parciales, y con cuestiones que tienen que ver más con lo mental que lo físico", analizó.
"A mi encantan las dos cosas, soy una agradecida a Dios porque siempre he luchado arriba tanto en lacalle como en la montaña, y hoy con 47 años sigo peleando, lo que es un orgullo personal", aclaró sin embargo.
"No sólo hay que correr por diferentes lugares, sino transitar distintos momentos del día. En San Martín de Los Andes largamos a las 3 de la tarde, pero llega la noche y tenés que usar la linterna, neblina, nieve, lluvia, agua, arroyos. Esas 26 horas no se cumplen en un terreno amigable para nada, pero es otro disfrute también. Pero todavía me banco correr a 4 el mil en la calle, y me alegra hacerlo a ese ritmo, aunque no creoque sea por mucho tiempo", precisó.
"Para mis 50 años voy a ir a La Pampa, donde hice el mejor maratón en 2 horas, 54 minutos, para repetir esa carrera que me dio tanta alegría. También he ganado con 2 horas, 57 minutos, el Tres Ciudades, ojalá la pudiéramos correr alguna vez más", anheló.
"Cuando fui a La Pampa empezaba a Patagonia Run y como decidí optar por la distancia más larga dejé de ir a Santa Rosa. Pero quiero festejar mis 50 años corriendo un maratón", insistió.
"Cuando terminé de correr el año pasado, un alumno mío, Luciano, tuvo que abandonar los 110 kilómetros y estaba muy angustiado, entonces le prometí correr este año por última vez. Pasó el tiempo y un día vino me dijo que se había anotado en las 100 millas, me quería morir porque pensé que íbamos a hacer 110 kms.", contó sobre la extenuante prueba que acaba de ganar.
"Empezamos a trabajar para correr los 160 kilómetros, en el caso de Luciano por primera vez. Y el viernes cuando me paré en la línea de largada mi objetivo era ganar, pero no se lo dije a él", expuso Ramírez.
"Salimos a correr tranquilos, sin buscar nada, la carrera se fue dando, llegamos arriba muy bien, a ritmo, sobre todo en los últimos 20 kilómetros, lo fui llevando y pudimos lograr juntos el primer puesto.Haber ganado esta edición me reconforta, me llena el corazón y lo comparto con mucha gente, por el cariño, pero también por el respeto, mucho respeto, y lo celebro", valoró.
"No veo tan distintos los paisajes con Esquel, pero Patagonia tiene mucha altimetría y hay que ir sorteando esa dificultad. Largamos desde la base del cerro, bastante arriba, así que los primeros 30 kilómetros fueron más técnicos, pero no llegar a ser lo que es La Hoya, los senderos son más amigables, aunque con mayor altura. Tampoco nos encontramos con tanta agua y barro porque el jueves había nevado y pensábamos que eso iba a ser otro obstáculo. Pero el clima se presentó tan divino que eran las 3 de la mañana e íbamos corriendo en remera", celebró.
"Corrimos codo a codo, en ningún momento hubo ayuda, también vi algunos comentarios de gente que no entiende demasiado, fuimos charlando, divirtiéndonos, la pasamos muy bien, pero también hubo momentos de sufrimientos, en los que te preguntás que hacés ahí, pero lo pudimos sobrellevar. El triunfo y el tiempo habla también de la capacidad de Luciano (Glugliemin), creo que es un corredor que puede llegar a más, no sé si correrá otras 100 millas, pero tiene mucho potencial", ponderó sobre su compañero.
"Ahora en dos semanas estaremos con Sergio Trecamán, otro gran corredor y referente para mí, haciendo Aitué en Esquel (será la tercera edición de la carrera de trail running el domingo 21 de abril en los alrededores de la Laguna La Zeta), los dos estamos organizadno esta carrera, es otro de los grandes sueños que también tenemos como deportistas, y además estoy viendo si podré estar en Córdoba para clasificar y lograr el pase para dos años más. Es el objetivo, aunque no se si podré hacerlo económicamente, y seguir apoyando todo lo local, porque tenemos un montón de cosas para hacer, además del grupo de corredores que nos permite que Esquel siempre marque diferencias", rescató sobre el futuro inmediato.
"A la edad hay que decirla, porque hay que celebrarla, sobre todo porque llevo en la espalda cosas muy lindas. El deporte o lo que hagamos con pasión nos hace sentirnos más vivos", enfatizó en el final.

LA NOTA COMPLETA ACÁ.
"Acuerdo y se termina la polémica", dijo en el inicio de la charla con Tiempo Deportivo cuando se planteó latrascendenciadel atletismo convencional respecto del trail, la molidad que actualmente lograr millones de adeptos en el mundo.
"Considero que un atleta de calle, bien preparado y cuidado en su infancia, como me pasó a mí, porque yo corro desde los 9 años y tengo 47, y también hice de todo, es la base para perdurar y mantenerse en el tiempo en cualquier terreno y yo tuve la suerte de tener un gran entrenador en esos comienzos como Jorge Maciel", aseveró la "Pitu".
"En la montaña se corre un poco mejor, si me preguntas a mí cuales es la diferencia, en la calle vas mucho más exigida y podés disfrutar mucho menos de la naturaleza, que es lo que tiene el trail, además de charlar con gente, no correr a parciales, y con cuestiones que tienen que ver más con lo mental que lo físico", analizó.
"A mi encantan las dos cosas, soy una agradecida a Dios porque siempre he luchado arriba tanto en lacalle como en la montaña, y hoy con 47 años sigo peleando, lo que es un orgullo personal", aclaró sin embargo.
"No sólo hay que correr por diferentes lugares, sino transitar distintos momentos del día. En San Martín de Los Andes largamos a las 3 de la tarde, pero llega la noche y tenés que usar la linterna, neblina, nieve, lluvia, agua, arroyos. Esas 26 horas no se cumplen en un terreno amigable para nada, pero es otro disfrute también. Pero todavía me banco correr a 4 el mil en la calle, y me alegra hacerlo a ese ritmo, aunque no creoque sea por mucho tiempo", precisó.
"Para mis 50 años voy a ir a La Pampa, donde hice el mejor maratón en 2 horas, 54 minutos, para repetir esa carrera que me dio tanta alegría. También he ganado con 2 horas, 57 minutos, el Tres Ciudades, ojalá la pudiéramos correr alguna vez más", anheló.
"Cuando fui a La Pampa empezaba a Patagonia Run y como decidí optar por la distancia más larga dejé de ir a Santa Rosa. Pero quiero festejar mis 50 años corriendo un maratón", insistió.
"Cuando terminé de correr el año pasado, un alumno mío, Luciano, tuvo que abandonar los 110 kilómetros y estaba muy angustiado, entonces le prometí correr este año por última vez. Pasó el tiempo y un día vino me dijo que se había anotado en las 100 millas, me quería morir porque pensé que íbamos a hacer 110 kms.", contó sobre la extenuante prueba que acaba de ganar.
"Empezamos a trabajar para correr los 160 kilómetros, en el caso de Luciano por primera vez. Y el viernes cuando me paré en la línea de largada mi objetivo era ganar, pero no se lo dije a él", expuso Ramírez.
"Salimos a correr tranquilos, sin buscar nada, la carrera se fue dando, llegamos arriba muy bien, a ritmo, sobre todo en los últimos 20 kilómetros, lo fui llevando y pudimos lograr juntos el primer puesto.Haber ganado esta edición me reconforta, me llena el corazón y lo comparto con mucha gente, por el cariño, pero también por el respeto, mucho respeto, y lo celebro", valoró.
"No veo tan distintos los paisajes con Esquel, pero Patagonia tiene mucha altimetría y hay que ir sorteando esa dificultad. Largamos desde la base del cerro, bastante arriba, así que los primeros 30 kilómetros fueron más técnicos, pero no llegar a ser lo que es La Hoya, los senderos son más amigables, aunque con mayor altura. Tampoco nos encontramos con tanta agua y barro porque el jueves había nevado y pensábamos que eso iba a ser otro obstáculo. Pero el clima se presentó tan divino que eran las 3 de la mañana e íbamos corriendo en remera", celebró.
"Corrimos codo a codo, en ningún momento hubo ayuda, también vi algunos comentarios de gente que no entiende demasiado, fuimos charlando, divirtiéndonos, la pasamos muy bien, pero también hubo momentos de sufrimientos, en los que te preguntás que hacés ahí, pero lo pudimos sobrellevar. El triunfo y el tiempo habla también de la capacidad de Luciano (Glugliemin), creo que es un corredor que puede llegar a más, no sé si correrá otras 100 millas, pero tiene mucho potencial", ponderó sobre su compañero.
"Ahora en dos semanas estaremos con Sergio Trecamán, otro gran corredor y referente para mí, haciendo Aitué en Esquel (será la tercera edición de la carrera de trail running el domingo 21 de abril en los alrededores de la Laguna La Zeta), los dos estamos organizadno esta carrera, es otro de los grandes sueños que también tenemos como deportistas, y además estoy viendo si podré estar en Córdoba para clasificar y lograr el pase para dos años más. Es el objetivo, aunque no se si podré hacerlo económicamente, y seguir apoyando todo lo local, porque tenemos un montón de cosas para hacer, además del grupo de corredores que nos permite que Esquel siempre marque diferencias", rescató sobre el futuro inmediato.
"A la edad hay que decirla, porque hay que celebrarla, sobre todo porque llevo en la espalda cosas muy lindas. El deporte o lo que hagamos con pasión nos hace sentirnos más vivos", enfatizó en el final.