Hace quince días María José Iglesias (38), una turista de Buenos Aires, llegó a Esquel, se hospedó en un alojamiento céntrico donde ayudaba con las tareas.
Hace más de 24 horas que la Policía de Chubut y de Río Negro buscan a la turista intensamente y su desaparición es un enigma que intentan resolver.
Lo último que se sabe es que el martes, a las 16.15 horas, María José subió a un colectivo en la termina de Esquel con destino a Bariloche, Río Negro.
La Policía, este jueves, ventiló que hay una pista que conduce a la terminal de Retiro, adonde podría estar arribando la turista por estas horas.
Las cámaras registraron la imagen de la turista subiendo al micro junto con el resto de los pasajeros. De ahí en más su paradero es un misterio.
No se presentó hasta ahora ningún familiar preguntando por ella.
La denuncia la formalizaron los dueños del hospedaje, el miércoles, preocupados porque la turista dejó el bolso con ropa en su habitación y no volvió.
Los turistas que se hospedaron con ella tampoco tienen ningún dato de su paradero. Al parecer nadie le escuchó decir que tenía planeado irse.

Hace quince días María José Iglesias (38), una turista de Buenos Aires, llegó a Esquel, se hospedó en un alojamiento céntrico donde ayudaba con las tareas.
Hace más de 24 horas que la Policía de Chubut y de Río Negro buscan a la turista intensamente y su desaparición es un enigma que intentan resolver.
Lo último que se sabe es que el martes, a las 16.15 horas, María José subió a un colectivo en la termina de Esquel con destino a Bariloche, Río Negro.
La Policía, este jueves, ventiló que hay una pista que conduce a la terminal de Retiro, adonde podría estar arribando la turista por estas horas.
Las cámaras registraron la imagen de la turista subiendo al micro junto con el resto de los pasajeros. De ahí en más su paradero es un misterio.
No se presentó hasta ahora ningún familiar preguntando por ella.
La denuncia la formalizaron los dueños del hospedaje, el miércoles, preocupados porque la turista dejó el bolso con ropa en su habitación y no volvió.
Los turistas que se hospedaron con ella tampoco tienen ningún dato de su paradero. Al parecer nadie le escuchó decir que tenía planeado irse.