Nuevas estrategias para mantener precios

Las propias marcas apelan a la “reducción” de contenidos y del cambio de packaging para sostenerlos.


22 DIC 2024 - 15:17 | Actualizado 22 DIC 2024 - 15:20

Miguel Calvete, director del Instituto de Estudios de Consumo Masivo, reconoció en diálogo con Cadena Tiempo, la necesidad de recuperar la microeconomía y advirtió que el estancamiento de los índices de inflación se fundamentan en la baja del consumo.

Respecto a los aumentos que se han observado en el cierre del año consideró que el promedio incremental superó en un 80 % al del año pasado. “La expectativa de venta para lo que resta del año, estará en todo caso en un 10 o un 12% menos que el 2023. En esa época hubo una sobredemanda por parte de la gente que quería sacarse los pesos de encima y refugiarse en bienes durables aunque se incrementaron las ventas de supermercados, productos perecederos y no perecederos. Eso generó una sobredemanda que este año no se da”.

Reconoció que las compras de fin de año, en la actualidad mantienen un mayor nivel de planificación “racional” por parte del consumidor.

“Esto se observa en cuestiones de consumo de alimentos aunque también viene encadenado con la caída en la capacidad por la compra de la gente. Eso ha generado una retracción muy fuerte en el consumo”.

Calvete observa una mayor inclinación hacia las denominadas segundas marcas y marcas blancas respecto a primeras marcas. “Eso obviamente obedece también a que son precios más accesibles y la gente tiene una caída en su poder de compra en torno al 16,5% anual, más allá del último trimestre que comenzó una recuperación muy gradual respecto del salario y la inflación”. Y agregó que las propias marcas apelan a la estrategia de “reducción” de contenidos y del cambio de packaging. “Esto es muy marcado en muchos productos justamente para poder mantener el precio apelando a la reducción de las cantidades”. Y en cuanto a las marcas nacionales indicó que se observa un crecimiento dentro de un marco de “achicamiento” que pueden sostener las grandes compañías.

“Hay cambios de hábitos que se vienen dando en los distintos segmentos socioeconómicos. Ahí es donde se refleja la situación de los ingresos de los trabajadores. Ahí la gente ya no se puede endeudar con la tarjeta de crédito. Simplemente tiene que pagar en efectivo la posibilidad que por ahí da a los propios negocios grandes”.

“En el primer trimestre de este año –dijo Calvete- hubo caídas en niveles de consumo similares a 2001. Ahora ya se ha restablecido un poco la baja de la inflación. Ya estábamos en una situación mucho más previsible y eso ha generado niveles de producción de crecimiento mucho más claros”, analizó.

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22 DIC 2024 - 15:17

Miguel Calvete, director del Instituto de Estudios de Consumo Masivo, reconoció en diálogo con Cadena Tiempo, la necesidad de recuperar la microeconomía y advirtió que el estancamiento de los índices de inflación se fundamentan en la baja del consumo.

Respecto a los aumentos que se han observado en el cierre del año consideró que el promedio incremental superó en un 80 % al del año pasado. “La expectativa de venta para lo que resta del año, estará en todo caso en un 10 o un 12% menos que el 2023. En esa época hubo una sobredemanda por parte de la gente que quería sacarse los pesos de encima y refugiarse en bienes durables aunque se incrementaron las ventas de supermercados, productos perecederos y no perecederos. Eso generó una sobredemanda que este año no se da”.

Reconoció que las compras de fin de año, en la actualidad mantienen un mayor nivel de planificación “racional” por parte del consumidor.

“Esto se observa en cuestiones de consumo de alimentos aunque también viene encadenado con la caída en la capacidad por la compra de la gente. Eso ha generado una retracción muy fuerte en el consumo”.

Calvete observa una mayor inclinación hacia las denominadas segundas marcas y marcas blancas respecto a primeras marcas. “Eso obviamente obedece también a que son precios más accesibles y la gente tiene una caída en su poder de compra en torno al 16,5% anual, más allá del último trimestre que comenzó una recuperación muy gradual respecto del salario y la inflación”. Y agregó que las propias marcas apelan a la estrategia de “reducción” de contenidos y del cambio de packaging. “Esto es muy marcado en muchos productos justamente para poder mantener el precio apelando a la reducción de las cantidades”. Y en cuanto a las marcas nacionales indicó que se observa un crecimiento dentro de un marco de “achicamiento” que pueden sostener las grandes compañías.

“Hay cambios de hábitos que se vienen dando en los distintos segmentos socioeconómicos. Ahí es donde se refleja la situación de los ingresos de los trabajadores. Ahí la gente ya no se puede endeudar con la tarjeta de crédito. Simplemente tiene que pagar en efectivo la posibilidad que por ahí da a los propios negocios grandes”.

“En el primer trimestre de este año –dijo Calvete- hubo caídas en niveles de consumo similares a 2001. Ahora ya se ha restablecido un poco la baja de la inflación. Ya estábamos en una situación mucho más previsible y eso ha generado niveles de producción de crecimiento mucho más claros”, analizó.


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