“A la discusión estratégica la reemplazó el insulto”

Carlos Leyba y Juan Carlos Schmid protagonizaron la primera discusión de “Diálogos para el Desarrollo”, la propuesta del Sindicato de Luz y Fuerza para discutir el país que viene. Una charla repleta de definiciones políticas y de la necesidad de pensar para decidir un modelo de desarrollo.


15 SEP 2026 - 20:54 | Actualizado 15 SEP 2026 - 21:04

¿Qué quieren hacer los argentinos con esta Argentina? Esta pregunta sobrevoló todo el debate que protagonizaron Carlos Leyba y Juan Carlos Schmid en la Seccional Trelew del Sindicato Regional de Luz y Fuerza de la Patagonia.

Ante un poblado auditorio, el intercambio entre ambos sirvió para lanzar “Diálogos para el Desarrollo”, la propuesta que impulsan Luz y Fuerza, la Fundación Patagonia Tercer Milenio, Ateneo Perón Balbín, Agenda Patagónica y Jornada Medios. El objetivo es generar un ámbito para discutir los desafíos que enfrenta el país y, particularmente, la región patagónica.


La charla, moderada por Carlos Baulde, director periodístico de Jornada Medios, estuvo cruzada por fuertes definiciones políticas, el aprendizaje de la violencia política de los 70 y la incertidumbre sobre el futuro.

Entre otros estuvieron Héctor González, secretario general del Sindicato Regional; Gustavo Monesterolo, titular de la Fundación; José Glinski, diputado nacional peronista, y el referente radical y exsenador Mario Cimadevilla.


Leyba fue exfuncionario del último gobierno de Juan Domingo Perón. Desde su experiencia vinculada al pensamiento económico y al mundo empresario advirtió que el escenario nacional “está marcado por un encono permanente y el pelearse entre hermanos, como dice el Martín Fierro; es una ley de la discordia que ya estaba en mayo de 1810, ya había despelote en el origen nacional. Hoy es la grieta”.

Recordó el acercamiento de Perón con el referente radical Ricardo Balbín, aquella Hora del Pueblo que concluyó en las Coincidencias Programáticas. “Perón se juntó con quienes lo habían derrocado y se abrió un clima nuevo”, describió Leyba.

El dirigente calificó de “insólito e inexplicable” cómo luego la violencia guerrillera trabó el desarrollo de un país “que era desarrollado en cualquier indicador que se mire”. En cambio, “hoy no hay discusión estratégica sobre nada, es un país dedicado al pasado y que ignora su futuro”.


“Un 50% de los chicos son pobres y el 80% de las rutas se construyeron en los 30 –graficó Leyba-. Hace falta consenso, pero eso implica darle al otro una parte de la razón”. En ese sentido valoró la propuesta de Luz y Fuerza.

En su primera intervención, Schmid subrayó que en los últimos años “se instaló una falta de grandeza en el comportamiento político” y coincidió con Leyba con debido a la violencia política “se perdió el impulso que tenía la sociedad civil”.

“Éramos un país que marchaba a terminar con la desigualdad social pero estamos estancados. Con Javier Milei la discusión estratégica fue reemplazada por el agravio y el insulto, que incluso suman votos”, explicó.

Schmid graficó que “es una tragedia pero si el actor principal está enfermo, como creo que lo está, ¿la platea está sana?”.


Al seguir el debate, Leyba deslizó que el poder real en el país está en manos de “la oligarquía de los concesionarios”: el sector de servicios por sobre el sector industrial. “La política tiene la doble tarea de seducir a los votantes y a los mercados”, dijo.

El exfuncionario de Perón subrayó que la industria nacional se enfrenta a la competencia china, una pelea más que desigual. “Estamos a años luz porque allá están subsidiados por el Estado. Y pensar que en el 73 nos daban pena porque comían un cuenco de arroz por semana”, ironizó.


Al tomar de nuevo el micrófono, Schmid remarcó que el Golpe del 76 y el menemismo “no fueron gratis para el movimiento obrero”. Aquel ejército laboral que había conquistado derechos como el aguinaldo o las vacaciones pagas “fue desapareciendo al calor de las privatizaciones. Desregulamos todo y nos comimos el cuento de la convertibilidad y la fantasía del 1 a 1”.

El referente sindical se esperanzó con que “siempre que haya desigualdad o una injusticia social aparecerá alguien de nuestro sector, seguramente un peronista”.

En cuanto a lo que viene, Schmid valoró “la ambición de poder” que siempre tuvo el peronismo. Pero aclaró que no se puede hablar de soberanía “cuando hay ciudadanos que no morfan y que no saben qué será de sus hijos”.


Leyba consideró que “somos un país muy barato para gente demasiado rica”. Y lamentó “la masiva deserción de los mejores de la política; hoy las leyes se aprueban con debates ramplones”.

“Hace 50 años que es el único país del mundo donde las decisiones no surgen de un consenso multidimensional; se fue demoliendo el lugar desde donde se pensaba y hay que ver qué es lo que la política está dispuesta a reconstruir”, manifestó.

Puso en la mesa que en el 74 había 800 mil argentinos pobres cuando hoy son 16 millones. “La población se multiplicó por dos pero la pobreza se multiplicó por 20. El nivel primario de los 40 equivale al nivel secundario de hoy. Y con pobres e ignorantes es muy difícil crecer”.

El debate concluyó con un intercambio de preguntas del público, reflexiones y fuertes pronunciamientos.

Fotos: Daniel Bruno

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15 SEP 2026 - 20:54

¿Qué quieren hacer los argentinos con esta Argentina? Esta pregunta sobrevoló todo el debate que protagonizaron Carlos Leyba y Juan Carlos Schmid en la Seccional Trelew del Sindicato Regional de Luz y Fuerza de la Patagonia.

Ante un poblado auditorio, el intercambio entre ambos sirvió para lanzar “Diálogos para el Desarrollo”, la propuesta que impulsan Luz y Fuerza, la Fundación Patagonia Tercer Milenio, Ateneo Perón Balbín, Agenda Patagónica y Jornada Medios. El objetivo es generar un ámbito para discutir los desafíos que enfrenta el país y, particularmente, la región patagónica.


La charla, moderada por Carlos Baulde, director periodístico de Jornada Medios, estuvo cruzada por fuertes definiciones políticas, el aprendizaje de la violencia política de los 70 y la incertidumbre sobre el futuro.

Entre otros estuvieron Héctor González, secretario general del Sindicato Regional; Gustavo Monesterolo, titular de la Fundación; José Glinski, diputado nacional peronista, y el referente radical y exsenador Mario Cimadevilla.


Leyba fue exfuncionario del último gobierno de Juan Domingo Perón. Desde su experiencia vinculada al pensamiento económico y al mundo empresario advirtió que el escenario nacional “está marcado por un encono permanente y el pelearse entre hermanos, como dice el Martín Fierro; es una ley de la discordia que ya estaba en mayo de 1810, ya había despelote en el origen nacional. Hoy es la grieta”.

Recordó el acercamiento de Perón con el referente radical Ricardo Balbín, aquella Hora del Pueblo que concluyó en las Coincidencias Programáticas. “Perón se juntó con quienes lo habían derrocado y se abrió un clima nuevo”, describió Leyba.

El dirigente calificó de “insólito e inexplicable” cómo luego la violencia guerrillera trabó el desarrollo de un país “que era desarrollado en cualquier indicador que se mire”. En cambio, “hoy no hay discusión estratégica sobre nada, es un país dedicado al pasado y que ignora su futuro”.


“Un 50% de los chicos son pobres y el 80% de las rutas se construyeron en los 30 –graficó Leyba-. Hace falta consenso, pero eso implica darle al otro una parte de la razón”. En ese sentido valoró la propuesta de Luz y Fuerza.

En su primera intervención, Schmid subrayó que en los últimos años “se instaló una falta de grandeza en el comportamiento político” y coincidió con Leyba con debido a la violencia política “se perdió el impulso que tenía la sociedad civil”.

“Éramos un país que marchaba a terminar con la desigualdad social pero estamos estancados. Con Javier Milei la discusión estratégica fue reemplazada por el agravio y el insulto, que incluso suman votos”, explicó.

Schmid graficó que “es una tragedia pero si el actor principal está enfermo, como creo que lo está, ¿la platea está sana?”.


Al seguir el debate, Leyba deslizó que el poder real en el país está en manos de “la oligarquía de los concesionarios”: el sector de servicios por sobre el sector industrial. “La política tiene la doble tarea de seducir a los votantes y a los mercados”, dijo.

El exfuncionario de Perón subrayó que la industria nacional se enfrenta a la competencia china, una pelea más que desigual. “Estamos a años luz porque allá están subsidiados por el Estado. Y pensar que en el 73 nos daban pena porque comían un cuenco de arroz por semana”, ironizó.


Al tomar de nuevo el micrófono, Schmid remarcó que el Golpe del 76 y el menemismo “no fueron gratis para el movimiento obrero”. Aquel ejército laboral que había conquistado derechos como el aguinaldo o las vacaciones pagas “fue desapareciendo al calor de las privatizaciones. Desregulamos todo y nos comimos el cuento de la convertibilidad y la fantasía del 1 a 1”.

El referente sindical se esperanzó con que “siempre que haya desigualdad o una injusticia social aparecerá alguien de nuestro sector, seguramente un peronista”.

En cuanto a lo que viene, Schmid valoró “la ambición de poder” que siempre tuvo el peronismo. Pero aclaró que no se puede hablar de soberanía “cuando hay ciudadanos que no morfan y que no saben qué será de sus hijos”.


Leyba consideró que “somos un país muy barato para gente demasiado rica”. Y lamentó “la masiva deserción de los mejores de la política; hoy las leyes se aprueban con debates ramplones”.

“Hace 50 años que es el único país del mundo donde las decisiones no surgen de un consenso multidimensional; se fue demoliendo el lugar desde donde se pensaba y hay que ver qué es lo que la política está dispuesta a reconstruir”, manifestó.

Puso en la mesa que en el 74 había 800 mil argentinos pobres cuando hoy son 16 millones. “La población se multiplicó por dos pero la pobreza se multiplicó por 20. El nivel primario de los 40 equivale al nivel secundario de hoy. Y con pobres e ignorantes es muy difícil crecer”.

El debate concluyó con un intercambio de preguntas del público, reflexiones y fuertes pronunciamientos.

Fotos: Daniel Bruno