Comenzó en Trelew el juicio por jurados contra Andrés Ernesto Huilipan, acusado por el homicidio simple en Gilberto Segundo Pizarro, ocurrido el 8 de septiembre de 2025 en Gaiman. A las audiencias las conduce la jueza Carolina Marín; el fiscal es Mauro Quinteros y los defensores públicos, Sergio Rey y Romina Rowlands.
Según el alegato fiscal inicial, Huilipan entró al domicilio de Pizarro, en el barrio El Túnel de Gaiman, y le hundió el cráneo golpeándolo con un caño de gas. Murió tras una internación de 90 días.

Por su parte, la defensora Rowlands sostuvo que Fiscalía no podrá acreditar que su representado haya sido responsable del crimen. Remarcó que la acusación por sí sola no determina la culpabilidad del imputado y solicitó al tribunal popular que lo declare no culpable ya que ni siquiera estuvo en el lugar.
A la ronda de testigos la abrió el sargento Leonardo Yunino, primer policía en llegar a la escena del crimen. La puerta de la casa de Pizarro estaba entreabierta e ingresó con dos compañeros. Lo halló recostado y herido en la cabeza. Respiraba pero no hablaba.

La víctima convivía con Hernán Loscar, un amigo. “Él me dijo que dormía y que cuando se levantó lo vio a tirado a Pizarro y pensó que se había caído”, relató el sargento a los jurados. “El médico me dijo que por la posición del cuerpo la herida parecía producto de una caída”.
Yunino no halló elementos que llamaran la atención como para sospechar de un delito. Por eso no encintó el lugar ni preservó evidencia para iniciar una investigación penal.
Jorge Muñoz tiene un taller de chapa y pintura. Es vecino de la casa del crimen. “Esa noche ya estaba cerrando cuando Loscar llegó para pedirme llamar a una ambulancia, porque uno que andaba con una pala había golpeado a Pizarro”, declaró.
Según su versión, dos días antes Pizarro había llamado a la Policía porque este “hombre de la pala” –presuntamente Huilipan- no dejaba de molestarlo en su casa.

Luego declaró Loscar. Contó que ese atardecer llegó de trabajar y se acostó a dormir. Y que Pizarro le abrió la puerta cuando Huilipan golpeó en la casa de El Túnel para comer y tomar vino juntos. Era habitual que llegara gente buscando alcohol.

“En un momento sentí un ruido, me levanté y vi a Huilipan con un palo y a Pizarro tirado en el piso; pensé que se había caído y que no era grave”. Pero cuando notó que el sangrado no paraba, Loscar pidió ayuda en el taller. Luego limpió la sangre y esperó lo que no sucedió: que su amigo regresara del Hospital.
Loscar contó que le sacó el caño a Huilipan, lo dejó sobre una cama para que nadie más saliera lastimado y que le dijo a la Policía que el visitante había golpeado a Pizarro, aunque él no vio la agresión.

La ronda siguió con Marta Jara, madre de la víctima. Pidió una condena. Recordó que antes del crimen encontró a Huilipan durmiendo en casa de Pizarro. Lo echó y él acusado la amenazó: “Te voy a matar a vos y a tu hijo”.
La jornada siguió con más testigos y se reinicia este miércoles a las 8.
Fotos: Sergio Esparza
Comenzó en Trelew el juicio por jurados contra Andrés Ernesto Huilipan, acusado por el homicidio simple en Gilberto Segundo Pizarro, ocurrido el 8 de septiembre de 2025 en Gaiman. A las audiencias las conduce la jueza Carolina Marín; el fiscal es Mauro Quinteros y los defensores públicos, Sergio Rey y Romina Rowlands.
Según el alegato fiscal inicial, Huilipan entró al domicilio de Pizarro, en el barrio El Túnel de Gaiman, y le hundió el cráneo golpeándolo con un caño de gas. Murió tras una internación de 90 días.

Por su parte, la defensora Rowlands sostuvo que Fiscalía no podrá acreditar que su representado haya sido responsable del crimen. Remarcó que la acusación por sí sola no determina la culpabilidad del imputado y solicitó al tribunal popular que lo declare no culpable ya que ni siquiera estuvo en el lugar.
A la ronda de testigos la abrió el sargento Leonardo Yunino, primer policía en llegar a la escena del crimen. La puerta de la casa de Pizarro estaba entreabierta e ingresó con dos compañeros. Lo halló recostado y herido en la cabeza. Respiraba pero no hablaba.

La víctima convivía con Hernán Loscar, un amigo. “Él me dijo que dormía y que cuando se levantó lo vio a tirado a Pizarro y pensó que se había caído”, relató el sargento a los jurados. “El médico me dijo que por la posición del cuerpo la herida parecía producto de una caída”.
Yunino no halló elementos que llamaran la atención como para sospechar de un delito. Por eso no encintó el lugar ni preservó evidencia para iniciar una investigación penal.
Jorge Muñoz tiene un taller de chapa y pintura. Es vecino de la casa del crimen. “Esa noche ya estaba cerrando cuando Loscar llegó para pedirme llamar a una ambulancia, porque uno que andaba con una pala había golpeado a Pizarro”, declaró.
Según su versión, dos días antes Pizarro había llamado a la Policía porque este “hombre de la pala” –presuntamente Huilipan- no dejaba de molestarlo en su casa.

Luego declaró Loscar. Contó que ese atardecer llegó de trabajar y se acostó a dormir. Y que Pizarro le abrió la puerta cuando Huilipan golpeó en la casa de El Túnel para comer y tomar vino juntos. Era habitual que llegara gente buscando alcohol.

“En un momento sentí un ruido, me levanté y vi a Huilipan con un palo y a Pizarro tirado en el piso; pensé que se había caído y que no era grave”. Pero cuando notó que el sangrado no paraba, Loscar pidió ayuda en el taller. Luego limpió la sangre y esperó lo que no sucedió: que su amigo regresara del Hospital.
Loscar contó que le sacó el caño a Huilipan, lo dejó sobre una cama para que nadie más saliera lastimado y que le dijo a la Policía que el visitante había golpeado a Pizarro, aunque él no vio la agresión.

La ronda siguió con Marta Jara, madre de la víctima. Pidió una condena. Recordó que antes del crimen encontró a Huilipan durmiendo en casa de Pizarro. Lo echó y él acusado la amenazó: “Te voy a matar a vos y a tu hijo”.
La jornada siguió con más testigos y se reinicia este miércoles a las 8.
Fotos: Sergio Esparza