Dos juezas otorgaron la prisión domiciliaria para Luciano “Gordo Mandinga” Tolosa y Juan José “Kini” Tolosa. Son los hijos de Elena Amigoren y Juan José “Chique” Tolosa. La familia irá a juicio oral imputada de haber conformado una asociación ilícita dedicada al abigeato en Paso de Indios, incluyendo imputaciones como usurpación, amenazas y tenencia ilegal de armas.
Luciano y Juan José estaban detenidos en un centro carcelario pero en una audiencia este viernes en los tribunales de Trelew su defensora Gladys Olavarría argumentó que llevan 5 meses sin que se les fije fecha de debate. Y que esa tardanza atribuible al Estado y no a ellos no puede ser un factor que agrave su condición.
La penalista además explicó que Elena, la madre de ambos, tiene imputaciones más graves pero sigue libre y la Fiscalía no pidió detenerla. En este sentido subrayó que no es lógico que sus hijos sigan presos cuando el estado procesal de ambos es más aliviado.
Las juezas Carolina Marín e Ivana González le dieron la razón a la defensa y dispusieron que ambos gocen de prisión domiciliaria en una vivienda de Trelew hasta el inicio del juicio.
Dos juezas otorgaron la prisión domiciliaria para Luciano “Gordo Mandinga” Tolosa y Juan José “Kini” Tolosa. Son los hijos de Elena Amigoren y Juan José “Chique” Tolosa. La familia irá a juicio oral imputada de haber conformado una asociación ilícita dedicada al abigeato en Paso de Indios, incluyendo imputaciones como usurpación, amenazas y tenencia ilegal de armas.
Luciano y Juan José estaban detenidos en un centro carcelario pero en una audiencia este viernes en los tribunales de Trelew su defensora Gladys Olavarría argumentó que llevan 5 meses sin que se les fije fecha de debate. Y que esa tardanza atribuible al Estado y no a ellos no puede ser un factor que agrave su condición.
La penalista además explicó que Elena, la madre de ambos, tiene imputaciones más graves pero sigue libre y la Fiscalía no pidió detenerla. En este sentido subrayó que no es lógico que sus hijos sigan presos cuando el estado procesal de ambos es más aliviado.
Las juezas Carolina Marín e Ivana González le dieron la razón a la defensa y dispusieron que ambos gocen de prisión domiciliaria en una vivienda de Trelew hasta el inicio del juicio.