Un abogado de la zona presentó una denuncia en Fiscalía luego de que un trabajador rural de 44 años, oriundo de La Rioja, acudiera a él en búsqueda de ayuda. Le relató que llevaba ocho meses viviendo en condiciones inhumanas en una chacra de Gaiman. Según la denuncia, habría trabajado como cuidador y realizando tareas rurales sin recibir remuneración ni alimentos.
El abogado Facundo Bonavitta explicó a Jornada que el hombre se contactó con él luego de recibir graves amenazas. “Lo amenazaron con un cuchillo de que mañana -viernes- si no deja el lugar lo van a matar, ‘te vamos a prender fuego’ le dijo el dueño de la chacra donde él trabaja”, sostuvo.
Según relató Bonavitta, cuando fue a encontrarse con el trabajador pudo constatar las condiciones en las que se encontraba. “Lo tenían trabajando en una chacra y viviendo en un gallinero”, afirmó. El lugar, de acuerdo con su testimonio, no contaría con servicios ni calefacción, tendría filtraciones de agua y presencia de ratas.
Se trata de un hombre que “no sabe leer ni escribir” y que habría llegado desde La Rioja luego de que le ofrecieran trabajo como cuidador y para realizar tareas rurales. Sin embargo, según denunció, “nunca le pagaron ni le dieron comida”.

Además, el trabajador tampoco podía salir a buscar otro empleo porque debía permanecer en la chacra para cuidarla. El abogado sostuvo que el hombre tiene “mucho miedo” y que la persona denunciada tendría antecedentes y otras denuncias en su contra, además de circular presuntamente armada.
“Estamos ante un delito de reducción a la servidumbre, amenazas agravadas con el uso de arma blanca y lesiones por golpes y violencia física”, afirmó Bonavitta. En ese sentido, explicó que la figura de reducción a la servidumbre contempla penas de entre 4 y 15 años de prisión.
Ante las amenazas, el abogado indicó que le recomendó al trabajador no abandonar el lugar por sus propios medios ya que no hay una orden de desalojo.
La denuncia fue radicada por reducción a la servidumbre, amenazas agravadas y lesiones. La situación quedó ahora bajo investigación judicial.
Un abogado de la zona presentó una denuncia en Fiscalía luego de que un trabajador rural de 44 años, oriundo de La Rioja, acudiera a él en búsqueda de ayuda. Le relató que llevaba ocho meses viviendo en condiciones inhumanas en una chacra de Gaiman. Según la denuncia, habría trabajado como cuidador y realizando tareas rurales sin recibir remuneración ni alimentos.
El abogado Facundo Bonavitta explicó a Jornada que el hombre se contactó con él luego de recibir graves amenazas. “Lo amenazaron con un cuchillo de que mañana -viernes- si no deja el lugar lo van a matar, ‘te vamos a prender fuego’ le dijo el dueño de la chacra donde él trabaja”, sostuvo.
Según relató Bonavitta, cuando fue a encontrarse con el trabajador pudo constatar las condiciones en las que se encontraba. “Lo tenían trabajando en una chacra y viviendo en un gallinero”, afirmó. El lugar, de acuerdo con su testimonio, no contaría con servicios ni calefacción, tendría filtraciones de agua y presencia de ratas.
Se trata de un hombre que “no sabe leer ni escribir” y que habría llegado desde La Rioja luego de que le ofrecieran trabajo como cuidador y para realizar tareas rurales. Sin embargo, según denunció, “nunca le pagaron ni le dieron comida”.

Además, el trabajador tampoco podía salir a buscar otro empleo porque debía permanecer en la chacra para cuidarla. El abogado sostuvo que el hombre tiene “mucho miedo” y que la persona denunciada tendría antecedentes y otras denuncias en su contra, además de circular presuntamente armada.
“Estamos ante un delito de reducción a la servidumbre, amenazas agravadas con el uso de arma blanca y lesiones por golpes y violencia física”, afirmó Bonavitta. En ese sentido, explicó que la figura de reducción a la servidumbre contempla penas de entre 4 y 15 años de prisión.
Ante las amenazas, el abogado indicó que le recomendó al trabajador no abandonar el lugar por sus propios medios ya que no hay una orden de desalojo.
La denuncia fue radicada por reducción a la servidumbre, amenazas agravadas y lesiones. La situación quedó ahora bajo investigación judicial.