El drama de un campo: “Los pumas nos mataron 200 animales”

Liliana Fernández es propietaria junto a sus hermanos del establecimiento Don Ángel, en zona de Gorro Frigio. La mujer, cansada de las últimas matanzas de ovejas, hizo públicas sus denuncias y reclamó y pide ayuda a las autoridades. “Si seguimos así, no van a quedar animales en la meseta”.


04 NOV 2026 - 12:05 | Actualizado 04 NOV 2026 - 12:44

Liliana Fernández es productora rural junto a sus hermanos de un campo en cercanía a Gorro Frigio. El establecimiento Don Ángel, es un emprendimiento que forjaron sus padres y que hoy les toca administrar a ellos. Como toda actividad a cielo abierto, tiene sus riesgos, algunos evitables y otros no como son los ataques de los pumas.

Liliana Fernández, propietaria junto a sus hermanos del establecimiento Don Ángel.

Y esta realidad no es ajena para la propiedad de Liliana que se suma a otros campos de la Meseta que también padecen los estragos de este depredador.
Liliana dialogó con Jornada Web y nos contó las penurias que vive juntos a sus hermanos y vecinos por esta problemática y alertó del peligro que corre la industria de la crianza de ovejas si no se hace algo rápido.

¿Qué tan dañino es el puma, Liliana?
“Mira, acá tenemos vecinos sin animales porque el puma se les metió en los corrales y mató a todas las ovejas”. Es por esta razón que queremos que se haga algo. Da pena ver los animales muertos. Teníamos cerca de casa una chiva apunto de parir y el puma la mato. Está haciendo desastre en estos lugares. Así de dañino es este animal”, comentó.
“Te mata animales a 50 metros de casa. Ataca dentro de los corrales. Es impresionante la cantidad de pumas que andan en esta zona”, dio como dato Liliana.
“Los pobladores queremos que el gobierno provincial y la Sociedad Rural hagan algo”. “Yo respeto la vida de los pumas, pero, ¿quién respeta la vida de las ovejas? ¿O el sacrificio que hace el peón rural por mantener esos animales? ¿O al dueño de campo que tiene que comprar el forraje, la medicación para darles un excelente cuidado?”, se preguntó.


Las chivas muertas por el puma.


¿Se sienten acompañados por las autoridades?

“Yo creo que el poblador rural está abandonado. Hay gente que defiende a estos animales, y no me parece mal, ¿pero y nosotros? Esto están perjudicando a los ganaderos. Calculá que para esquilar una oveja Tenes que estar un año esperando y viene el puma y te la mata, ¿quién paga los costos de haber mantenido esta oveja?”, reclamó Liliana.
“El año pasado el puma nos mató 200 ovejas y un familiar nuestro se quedó sin animales”, se lamentó.

Una oveja y sus corderos, victimas del depredador.


El campo, un sacrificio familiar

Liliana contó que sus padres hicieron muchos sacrificios en el pasado para tener el campo. Soportando sequías, nevadas, lluvias y mortandades para lograr ver hecho realidad su sueño.
“Nuestro padre nos dejó esto con mucho sacrificio y duele ver los animales muertos por el puma”, señaló.
“Da impotencia ver que nadie nos da una solución, ni a nosotros ni a nuestros vecinos. Y esta es la situación que viven los campos de la Meseta, no es solo a nosotros es a todos”.

“Yo vivo en El Maitén, pero mis hermanos que sí viven en el campo, nos mandan fotos de los animales muertos y nos da impotencia ver eso”.
“Mis hermanos recorren de noche con reflectores para espantar a los pumas, pero así y todo perdimos 200 animales en un año”, se quejó.
“Nosotros tenemos costa de río, donde van a tomar agua las ovejas y en una noche bajan (los pumas) y te matan tres o cuatro animales. Y ni siquiera los comen, los matan nomas”.

Peligra la producción de carne y lana

“Cada vez hay más pumas en la zona. Nosotros estamos rodeados de campos vacíos y es ahí donde se refugian”. “Cuando un puma sale con los cachorros, es el peor desastre que te pueden hacer. Ella le enseña a caza y te pueden vaciar el corral de animales en una noche. Te pueden matar cincuenta animales en ese momento”.

Liliana también lanzó una advertencia a las autoridades si no se hace algo rápido con esta problemática. “Si esto no se frena, los campos se van a vaciar de hacienda y los precios se van a disparar por falta de animales para la faena”. “No van a quedar animales en la Meseta”.


La angustia de no contarle a su madre

“Mi mamá tiene 82 años y tratamos de no contarle lo que pasa y menos mostrarle una foto. Eso la deprimiría mucho. Para una mujer que vivió toda su vida en el campo, queremos que los años que le queden que sea felices”.

Por último, Liliana expresó su deseo de ser escuchada por la gente que tiene que darles una solución. “Ojalá que mi reclamo sirva para algo, para visibilizar el problema que vivimos a diario los productores de la Meseta y que las autoridades nos ayuden, por favor”, finalizó. #


04 NOV 2026 - 12:05

Liliana Fernández es productora rural junto a sus hermanos de un campo en cercanía a Gorro Frigio. El establecimiento Don Ángel, es un emprendimiento que forjaron sus padres y que hoy les toca administrar a ellos. Como toda actividad a cielo abierto, tiene sus riesgos, algunos evitables y otros no como son los ataques de los pumas.

Liliana Fernández, propietaria junto a sus hermanos del establecimiento Don Ángel.

Y esta realidad no es ajena para la propiedad de Liliana que se suma a otros campos de la Meseta que también padecen los estragos de este depredador.
Liliana dialogó con Jornada Web y nos contó las penurias que vive juntos a sus hermanos y vecinos por esta problemática y alertó del peligro que corre la industria de la crianza de ovejas si no se hace algo rápido.

¿Qué tan dañino es el puma, Liliana?
“Mira, acá tenemos vecinos sin animales porque el puma se les metió en los corrales y mató a todas las ovejas”. Es por esta razón que queremos que se haga algo. Da pena ver los animales muertos. Teníamos cerca de casa una chiva apunto de parir y el puma la mato. Está haciendo desastre en estos lugares. Así de dañino es este animal”, comentó.
“Te mata animales a 50 metros de casa. Ataca dentro de los corrales. Es impresionante la cantidad de pumas que andan en esta zona”, dio como dato Liliana.
“Los pobladores queremos que el gobierno provincial y la Sociedad Rural hagan algo”. “Yo respeto la vida de los pumas, pero, ¿quién respeta la vida de las ovejas? ¿O el sacrificio que hace el peón rural por mantener esos animales? ¿O al dueño de campo que tiene que comprar el forraje, la medicación para darles un excelente cuidado?”, se preguntó.


Las chivas muertas por el puma.


¿Se sienten acompañados por las autoridades?

“Yo creo que el poblador rural está abandonado. Hay gente que defiende a estos animales, y no me parece mal, ¿pero y nosotros? Esto están perjudicando a los ganaderos. Calculá que para esquilar una oveja Tenes que estar un año esperando y viene el puma y te la mata, ¿quién paga los costos de haber mantenido esta oveja?”, reclamó Liliana.
“El año pasado el puma nos mató 200 ovejas y un familiar nuestro se quedó sin animales”, se lamentó.

Una oveja y sus corderos, victimas del depredador.


El campo, un sacrificio familiar

Liliana contó que sus padres hicieron muchos sacrificios en el pasado para tener el campo. Soportando sequías, nevadas, lluvias y mortandades para lograr ver hecho realidad su sueño.
“Nuestro padre nos dejó esto con mucho sacrificio y duele ver los animales muertos por el puma”, señaló.
“Da impotencia ver que nadie nos da una solución, ni a nosotros ni a nuestros vecinos. Y esta es la situación que viven los campos de la Meseta, no es solo a nosotros es a todos”.

“Yo vivo en El Maitén, pero mis hermanos que sí viven en el campo, nos mandan fotos de los animales muertos y nos da impotencia ver eso”.
“Mis hermanos recorren de noche con reflectores para espantar a los pumas, pero así y todo perdimos 200 animales en un año”, se quejó.
“Nosotros tenemos costa de río, donde van a tomar agua las ovejas y en una noche bajan (los pumas) y te matan tres o cuatro animales. Y ni siquiera los comen, los matan nomas”.

Peligra la producción de carne y lana

“Cada vez hay más pumas en la zona. Nosotros estamos rodeados de campos vacíos y es ahí donde se refugian”. “Cuando un puma sale con los cachorros, es el peor desastre que te pueden hacer. Ella le enseña a caza y te pueden vaciar el corral de animales en una noche. Te pueden matar cincuenta animales en ese momento”.

Liliana también lanzó una advertencia a las autoridades si no se hace algo rápido con esta problemática. “Si esto no se frena, los campos se van a vaciar de hacienda y los precios se van a disparar por falta de animales para la faena”. “No van a quedar animales en la Meseta”.


La angustia de no contarle a su madre

“Mi mamá tiene 82 años y tratamos de no contarle lo que pasa y menos mostrarle una foto. Eso la deprimiría mucho. Para una mujer que vivió toda su vida en el campo, queremos que los años que le queden que sea felices”.

Por último, Liliana expresó su deseo de ser escuchada por la gente que tiene que darles una solución. “Ojalá que mi reclamo sirva para algo, para visibilizar el problema que vivimos a diario los productores de la Meseta y que las autoridades nos ayuden, por favor”, finalizó. #