El Partido Conservador delprimer ministro británico, David Cameron, recibió una paliza en elecciones municipales en coincidencia con un fuerte avance de unpartido anti Unión Europea y anti inmigración, lo que suma presiónsobre el premier de cara a las próximos comicios generales.
Como ya pasó en otros países de Europa, los electorescastigaron al partido gobernante hartos de la crisis económica y delas políticas de ajuste, y el partido nacionalista que fue lasensación de los comicios se transformó en el receptor de este voto de protesta contra los políticos y la UE, según analistas.
Según resultados aún parciales pero que ya marcan unatendencia, el Partido de la Independencia del Reino Unido (UKIP)ganó 76 escaños municipales en las elecciones celebradas ayer enInglaterra y Gales, mientras que el Partido Laborista, el principalde la oposición, ganó 185.
La agrupación centrista de los Liberales Demócratas, el sociomenor de la coalición de gobierno, perdió 68 asientos deconcejales, mientras que los conservadores de Cameron se llevaronlejos la peor parte, con la pérdida de 214, informó la cadena denoticias BBC.
La cadena pública proyectó que, a nivel nacional, ellaborismo obtuvo el 29% de los votos, los conservadores 25%, elUKIP 23% y los Liberales Demócratas 14%.
"La gente que vota por nosotros está rechazando elestablishment. Tres partidos, tres bancadas que se ven igual ysiempre suenan igual y que están formadas por personas quebásicamente nunca han tenido un trabajo en el mundo real", agregó
el dirigente.
Farage confirmó que será candidato en las eleccionesgenerales del año próximo y que los resultados en las municipales
ponen al UKIP en una "posición muy fuerte" de cara a los comicios.
El ascenso del UKIP acumula presión sobre Cameron, cuyogobierno está aplicando duros e impopulares programas de ajuste,para detener la sangría de votantes antes de las próximaselecciones y a endurecer su postura respecto de la reforma de laUnión Europea y sobre inmigración.
El Partido Conservador delprimer ministro británico, David Cameron, recibió una paliza en elecciones municipales en coincidencia con un fuerte avance de unpartido anti Unión Europea y anti inmigración, lo que suma presiónsobre el premier de cara a las próximos comicios generales.
Como ya pasó en otros países de Europa, los electorescastigaron al partido gobernante hartos de la crisis económica y delas políticas de ajuste, y el partido nacionalista que fue lasensación de los comicios se transformó en el receptor de este voto de protesta contra los políticos y la UE, según analistas.
Según resultados aún parciales pero que ya marcan unatendencia, el Partido de la Independencia del Reino Unido (UKIP)ganó 76 escaños municipales en las elecciones celebradas ayer enInglaterra y Gales, mientras que el Partido Laborista, el principalde la oposición, ganó 185.
La agrupación centrista de los Liberales Demócratas, el sociomenor de la coalición de gobierno, perdió 68 asientos deconcejales, mientras que los conservadores de Cameron se llevaronlejos la peor parte, con la pérdida de 214, informó la cadena denoticias BBC.
La cadena pública proyectó que, a nivel nacional, ellaborismo obtuvo el 29% de los votos, los conservadores 25%, elUKIP 23% y los Liberales Demócratas 14%.
"La gente que vota por nosotros está rechazando elestablishment. Tres partidos, tres bancadas que se ven igual ysiempre suenan igual y que están formadas por personas quebásicamente nunca han tenido un trabajo en el mundo real", agregó
el dirigente.
Farage confirmó que será candidato en las eleccionesgenerales del año próximo y que los resultados en las municipales
ponen al UKIP en una "posición muy fuerte" de cara a los comicios.
El ascenso del UKIP acumula presión sobre Cameron, cuyogobierno está aplicando duros e impopulares programas de ajuste,para detener la sangría de votantes antes de las próximaselecciones y a endurecer su postura respecto de la reforma de laUnión Europea y sobre inmigración.