"Una de las problemáticas de mayor gravedad denunciadas por todas las internas es la vinculada con la humillación y abuso sexual al que son sometidas en cada oportunidad en que son requisadas por algunas agentes del servicio penitenciario", dijeron en su escrito María Celina Berterame y Florencia Barrera, defensora y secretaria de Ejecución Penal de San Nicolás, respectivamente.
Las funcionarias reclamaron que "se tomen medidas urgentes para prohibir en lo inmediato y hacer cesar el abuso sexual al que son sometidas las internas en el marco de las requisas, las que deben respetar la dignidad de las mujeres y su derecho a la integridad sexual".
En esa línea, detallaron que, "además de obligarlas a desnudarse por completo delante de aproximadamente cuatro o cinco agentes penitenciarias mujeres, las obligan a pararse con las piernas abiertas, mientras una de las agentes se agacha y miradesde abajo la vagina de la mujer que está siendo requisada".
El "habeas corpus" también da cuenta de otras deficiencias en la alimentación ("los fideos y el arroz que les dan tienen gorgojos") y en el trato cotidiano como la "violación de la correspondencia privada", que se refleja en que "las internas refirieron que las oficiales en general abren y leen el contenido de las cartas que ellas redactan para sus parejas, familias e hijos".
"Una de las problemáticas de mayor gravedad denunciadas por todas las internas es la vinculada con la humillación y abuso sexual al que son sometidas en cada oportunidad en que son requisadas por algunas agentes del servicio penitenciario", dijeron en su escrito María Celina Berterame y Florencia Barrera, defensora y secretaria de Ejecución Penal de San Nicolás, respectivamente.
Las funcionarias reclamaron que "se tomen medidas urgentes para prohibir en lo inmediato y hacer cesar el abuso sexual al que son sometidas las internas en el marco de las requisas, las que deben respetar la dignidad de las mujeres y su derecho a la integridad sexual".
En esa línea, detallaron que, "además de obligarlas a desnudarse por completo delante de aproximadamente cuatro o cinco agentes penitenciarias mujeres, las obligan a pararse con las piernas abiertas, mientras una de las agentes se agacha y miradesde abajo la vagina de la mujer que está siendo requisada".
El "habeas corpus" también da cuenta de otras deficiencias en la alimentación ("los fideos y el arroz que les dan tienen gorgojos") y en el trato cotidiano como la "violación de la correspondencia privada", que se refleja en que "las internas refirieron que las oficiales en general abren y leen el contenido de las cartas que ellas redactan para sus parejas, familias e hijos".