Gran Bretaña: Cameron presiona a los medios por el ciberespionaje

Según la prensa británica, funcionarios del gobierno conservador reconocieron la orden y la justificaron asegurando que el primer ministro buscó evitar que "la información caiga en manos equivocada".

21 AGO 2013 - 10:47 | Actualizado

El primer ministro británico, David Cameron, solicitó a un funcionario que presione al diario The Guardian para que entregue la información filtrada por el ex técnico de la CIA, Edward Snowden, revelaron hoy los matutinos The Independent y Daily Mail.

El premier le pidió al ministro del Gabinete, Jeremy Heymood, que se contactara con el matutino para recuperar los documentos sobre los programas masivos de vigilancia de Estados Unidos y el Reino Unido.

Fuentes gubernamentales explicaron que la decisión se tomó para evitar que la información caiga “en manos equivocadas”, lo que consideraron pondría en riesgo la seguridad británica.

El "apriete" contó con la aprobación explícita de Cameron, su vice, Nick Clegg, y el ministro de Asuntos Exteriores, William Hague.

El editor en jefe de The Guardian, Alan Rusbridger,contó ayer que en los últimos dos meses recibió llamados de funcionarios que exigieron la destrucción o la entrega de la información filtrada por Snowden, aunque no había revelado nombres.

Al negarse, Rusbridger comentó que fue amenazado con denunciar al diario en un tribunal.

“El gobierno británico explícitamente amenazó con censura previa yendo a la justicia para prevenir la publicación de material”, señaló el directivo en una entrevista con la BBC.

Finalmente, Rusbridger indicó que accedió a eliminar la información que tenían en las oficinas en Londres, teniendo en cuenta que existen copias en Nueva York y Rio de Janeiro.

“Y así, en uno de los momentos más extraños de la larga historia de The Guardian, dos expertos en seguridad de (la agencia de inteligencia) GCHQ supervisaron la destrucción de discos duros en el sótano del diario”, comentó.

EE.UU. SE DESPEGA.

Estados Unidos se distanció de Londres a través del vocero de la Casa Blanca, Josh Earnest, quien manifestó: "Es muy difícil pensar alguna situación en la que sea correcto que un gobierno se meta a un diario a destruir información".

El comisionado del gobierno alemán en Derechos Humanos, Markus Löning, señaló que el Reino Unido “se pasó de la raya” en una actuación que calificó de “inaceptable”.

Las revelaciones se suman al cuestionamiento a la decisión del gobierno británico de retener por nueve horas al brasileño David Miranda, pareja de Glenn Greenwald, el periodista que sacó a la luz las revelaciones de Snowden.

Las autoridades detuvieron a Miranda en el aeropuerto londinense de Heathrow, amparados en una ley "antiterrorista", y le confiscaron varios dispositivos electrónicos personales.

El procedimiento fue criticado por el gobierno de Brasil,como así también por organizaciones internacionales de derechos humanos y de libertad de prensa.

21 AGO 2013 - 10:47

El primer ministro británico, David Cameron, solicitó a un funcionario que presione al diario The Guardian para que entregue la información filtrada por el ex técnico de la CIA, Edward Snowden, revelaron hoy los matutinos The Independent y Daily Mail.

El premier le pidió al ministro del Gabinete, Jeremy Heymood, que se contactara con el matutino para recuperar los documentos sobre los programas masivos de vigilancia de Estados Unidos y el Reino Unido.

Fuentes gubernamentales explicaron que la decisión se tomó para evitar que la información caiga “en manos equivocadas”, lo que consideraron pondría en riesgo la seguridad británica.

El "apriete" contó con la aprobación explícita de Cameron, su vice, Nick Clegg, y el ministro de Asuntos Exteriores, William Hague.

El editor en jefe de The Guardian, Alan Rusbridger,contó ayer que en los últimos dos meses recibió llamados de funcionarios que exigieron la destrucción o la entrega de la información filtrada por Snowden, aunque no había revelado nombres.

Al negarse, Rusbridger comentó que fue amenazado con denunciar al diario en un tribunal.

“El gobierno británico explícitamente amenazó con censura previa yendo a la justicia para prevenir la publicación de material”, señaló el directivo en una entrevista con la BBC.

Finalmente, Rusbridger indicó que accedió a eliminar la información que tenían en las oficinas en Londres, teniendo en cuenta que existen copias en Nueva York y Rio de Janeiro.

“Y así, en uno de los momentos más extraños de la larga historia de The Guardian, dos expertos en seguridad de (la agencia de inteligencia) GCHQ supervisaron la destrucción de discos duros en el sótano del diario”, comentó.

EE.UU. SE DESPEGA.

Estados Unidos se distanció de Londres a través del vocero de la Casa Blanca, Josh Earnest, quien manifestó: "Es muy difícil pensar alguna situación en la que sea correcto que un gobierno se meta a un diario a destruir información".

El comisionado del gobierno alemán en Derechos Humanos, Markus Löning, señaló que el Reino Unido “se pasó de la raya” en una actuación que calificó de “inaceptable”.

Las revelaciones se suman al cuestionamiento a la decisión del gobierno británico de retener por nueve horas al brasileño David Miranda, pareja de Glenn Greenwald, el periodista que sacó a la luz las revelaciones de Snowden.

Las autoridades detuvieron a Miranda en el aeropuerto londinense de Heathrow, amparados en una ley "antiterrorista", y le confiscaron varios dispositivos electrónicos personales.

El procedimiento fue criticado por el gobierno de Brasil,como así también por organizaciones internacionales de derechos humanos y de libertad de prensa.