Hay gestos que merecen destacarse y que tengan el merecido reconocimiento, o en todo caso que se sepa que existen personas cuyos valores permiten creer en una sociedad mejor a partir de las decisiones que toman, y en este caso, tal vez y sin proponérselo, una de esas decisiones tomada por la comisión directiva del club aceptando una propuesta de Lucas Villarreal, profesor que tiene a cargo la escuela de Golf para jóvenes, que fue la de becar e incluir a dos jóvenes que viven en una zona aledaña al club, se haya transformado en una medida de alto contenido social primero, y deportivo luego, una vez que esos chicos, Tahiel Chirivino y Adrián Risoto, lograron acceder a la práctica de esta disciplina al no tener los recursos necesarios para que puedan practicar y aprender la disciplina.
La delegación la integraron también Lautaro Saso, Baltazar Martínez y Delfina Schapiro.
Inclusión
La medida, digna de destacar por cierto de parte de quienes conducen el club en la ciudad de Puerto Madryn, le permite a estos jóvenes ser incluidos en una actividad que si bien no es extremadamente cara, tampoco es de fácil acceso para el común de la gente, o para decirlo mejor, en aquellos cuyos ingresos no superan la media como es el caso de los familiares de estos dos chicos que viven en un asentamiento a metros del campo de golf portuario.
Además de estos jóvenes, otros tres integraron la delegación madrynense que participó por primera vez en un torneo, acompañados por el profesor del club, Lucas Villarreal, que ayer le contó esta experiencia a Jornada. “Hace ocho meses que estoy en Madryn y hace seis que tengo la escuela del club, y para mí fue una experiencia nueva porque no había participado nunca con menores así que es una satisfacción enorme por el hecho de haber sido parte de un torneo, y después los resultados son consecuencia de los que pudimos trabajar en este tiempo, aunque destaco que los chicos la han pasado muy bien y se han divertido mucho, y esa era la idea también además de lo que se pudiera conseguir como resultado” resaltaba el encargado de la escuela en el club.
Una historia similar
El profesor Lucas Villarreal contó que, de joven, también atravesó por momentos muy parecidos a estos dos chicos, ya que su familia era de “clase media para abajo” y que sus padres no podían ayudarlo a llegar a la actividad. “Los chicos que becamos en el club y que son de bajos recursos tienen cierta vinculación con mi historia también, porque de muy chico cuando empecé a jugar mis padres no podían ayudarme para que yo pueda jugar, así que también me acerqué a ayudar en el club de donde yo provengo y trabajé para poder practicar la actividad desde que tenía 9 años. Yo entendí eso de tener pasión por una actividad y no poder realizarla y en este caso, estos chicos que viven cerca del club en uno de los sectores más carenciados se acercaron y nosotros, en lugar de decirles que no era lugar para jugar o hacer otras cosas, tomamos la decisión de traerlos y les pedí que trabajen conmigo para ayudarme y de a poco fueron familiarizándose con la pelota y el palo como empecé yo” y agregó: “Recuerdo que así empecé yo, por lo que lo hablé con integrantes de la comisión directiva del club para comentarles la idea de incorporarlos a la escuela de menores sin costo, y me dieron el sí, por lo que desde ahí arrancaron conmigo y la verdad que enseñarles la disciplina es una excusa, lo que a mí en verdad me interesa como persona es ayudarlos, en la medida que uno puede, claro, a que estén mejor y puedan ser buenas personas, ese es el orgullo más grande”, contaba Lucas Villarreal sobre los dos jóvenes que son parte de la escuela de golf en Madryn.
Avanzar
Desde la escuela de golf se propiciará que los jóvenes puedan seguir tomando parte de estos torneos porque fortalecen su crecimiento, no solo desde lo competitivo sino que también en sus relaciones con otros chicos. “La idea es que los chicos puedan seguir compitiendo, porque los que viajaron a Sierra de la Ventana a participar de este torneo, sería positivo que en el resto de las fechas también puedan seguir compitiendo de manera de medirse con otros que tienen un nivel superior para que sea un proceso de aprendizaje, así que trataremos de estar a partir del esfuerzo que hacen los padres, que han colaborado mucho haciendo rifas para juntar el dinero necesario para poder intervenir en esta fecha, por eso se valora todo lo que los chicos puedan conseguir para ir mejorando su nivel a través de estos encuentros, en los que no solo se trata de la competencia en sí mismo, sino compartir con delegaciones de otras ciudades y establecer esos vínculos de amistad que también se pueden generar a través del deporte”, expresaba Villarreal.#
Resultados
Categoría Albatros
Lautaro Saso (10º Puesto)
Baltazar Martinez (12º Puesto)
Categoría Promocional
Tahiel Chirivino (1º Puesto)
Adrián Risoto (3º Puesto)
Categoría Principiante
Delfina Schapiro (1º Puesto)
Hay gestos que merecen destacarse y que tengan el merecido reconocimiento, o en todo caso que se sepa que existen personas cuyos valores permiten creer en una sociedad mejor a partir de las decisiones que toman, y en este caso, tal vez y sin proponérselo, una de esas decisiones tomada por la comisión directiva del club aceptando una propuesta de Lucas Villarreal, profesor que tiene a cargo la escuela de Golf para jóvenes, que fue la de becar e incluir a dos jóvenes que viven en una zona aledaña al club, se haya transformado en una medida de alto contenido social primero, y deportivo luego, una vez que esos chicos, Tahiel Chirivino y Adrián Risoto, lograron acceder a la práctica de esta disciplina al no tener los recursos necesarios para que puedan practicar y aprender la disciplina.
La delegación la integraron también Lautaro Saso, Baltazar Martínez y Delfina Schapiro.
Inclusión
La medida, digna de destacar por cierto de parte de quienes conducen el club en la ciudad de Puerto Madryn, le permite a estos jóvenes ser incluidos en una actividad que si bien no es extremadamente cara, tampoco es de fácil acceso para el común de la gente, o para decirlo mejor, en aquellos cuyos ingresos no superan la media como es el caso de los familiares de estos dos chicos que viven en un asentamiento a metros del campo de golf portuario.
Además de estos jóvenes, otros tres integraron la delegación madrynense que participó por primera vez en un torneo, acompañados por el profesor del club, Lucas Villarreal, que ayer le contó esta experiencia a Jornada. “Hace ocho meses que estoy en Madryn y hace seis que tengo la escuela del club, y para mí fue una experiencia nueva porque no había participado nunca con menores así que es una satisfacción enorme por el hecho de haber sido parte de un torneo, y después los resultados son consecuencia de los que pudimos trabajar en este tiempo, aunque destaco que los chicos la han pasado muy bien y se han divertido mucho, y esa era la idea también además de lo que se pudiera conseguir como resultado” resaltaba el encargado de la escuela en el club.
Una historia similar
El profesor Lucas Villarreal contó que, de joven, también atravesó por momentos muy parecidos a estos dos chicos, ya que su familia era de “clase media para abajo” y que sus padres no podían ayudarlo a llegar a la actividad. “Los chicos que becamos en el club y que son de bajos recursos tienen cierta vinculación con mi historia también, porque de muy chico cuando empecé a jugar mis padres no podían ayudarme para que yo pueda jugar, así que también me acerqué a ayudar en el club de donde yo provengo y trabajé para poder practicar la actividad desde que tenía 9 años. Yo entendí eso de tener pasión por una actividad y no poder realizarla y en este caso, estos chicos que viven cerca del club en uno de los sectores más carenciados se acercaron y nosotros, en lugar de decirles que no era lugar para jugar o hacer otras cosas, tomamos la decisión de traerlos y les pedí que trabajen conmigo para ayudarme y de a poco fueron familiarizándose con la pelota y el palo como empecé yo” y agregó: “Recuerdo que así empecé yo, por lo que lo hablé con integrantes de la comisión directiva del club para comentarles la idea de incorporarlos a la escuela de menores sin costo, y me dieron el sí, por lo que desde ahí arrancaron conmigo y la verdad que enseñarles la disciplina es una excusa, lo que a mí en verdad me interesa como persona es ayudarlos, en la medida que uno puede, claro, a que estén mejor y puedan ser buenas personas, ese es el orgullo más grande”, contaba Lucas Villarreal sobre los dos jóvenes que son parte de la escuela de golf en Madryn.
Avanzar
Desde la escuela de golf se propiciará que los jóvenes puedan seguir tomando parte de estos torneos porque fortalecen su crecimiento, no solo desde lo competitivo sino que también en sus relaciones con otros chicos. “La idea es que los chicos puedan seguir compitiendo, porque los que viajaron a Sierra de la Ventana a participar de este torneo, sería positivo que en el resto de las fechas también puedan seguir compitiendo de manera de medirse con otros que tienen un nivel superior para que sea un proceso de aprendizaje, así que trataremos de estar a partir del esfuerzo que hacen los padres, que han colaborado mucho haciendo rifas para juntar el dinero necesario para poder intervenir en esta fecha, por eso se valora todo lo que los chicos puedan conseguir para ir mejorando su nivel a través de estos encuentros, en los que no solo se trata de la competencia en sí mismo, sino compartir con delegaciones de otras ciudades y establecer esos vínculos de amistad que también se pueden generar a través del deporte”, expresaba Villarreal.#
Resultados
Categoría Albatros
Lautaro Saso (10º Puesto)
Baltazar Martinez (12º Puesto)
Categoría Promocional
Tahiel Chirivino (1º Puesto)
Adrián Risoto (3º Puesto)
Categoría Principiante
Delfina Schapiro (1º Puesto)