
Se va aclarando el panorama pero la polvareda es tanta que todavía no se puede decir que el horizonte esté despejado. La presentación de listas de precandidatos en las alianzas empezó a acomodar un poco el tablero en Trelew pero todavía falta mucho (y poco, si vale el contrasentido) para saber qué puede ocurrir.
Es que la batalla final por la intendencia de Trelew, que se dará el próximo 16 de abril, dependerá mucho del resultado de las internas en Juntos por el Cambio y en el Frente de Todos. No sólo por la obviedad de saber quiénes las ganarán, sino por el efecto que esos resultados tendrán en las seis semanas siguientes hasta la elección definitiva. Han quedado tantas heridas abiertas antes de la compulsa interna que lo que ocurra después del 5 de marzo es un jeroglífico político difícil de traducir.
Cada vez menos Juntos
Si algo le faltaba a la áspera actualidad de la alianza Juntos por el Cambio en el resto del país y en Chubut, era una elección adelantada en Trelew en donde a pocos días de la presentación de las dos listas, una de ellas impugnó a la otra. Si este es el comienzo, lo que pase el 5 de marzo a la noche tras conocerse el resultado de la interna entre Federico Massoni y Gerardo Merino puede ser para alquilar balcones.
El exministro de Seguridad de Mariano Arcioni es ahora la figurita difícil del álbum en Trelew. Algunas encuestas -sobre todo las propias- lo ubican en una posición expectante. Por eso mismo no se entendió la jugada de querer sacar de la cancha a la lista de Merino.
No es el único aspecto borroso en la estrategia de Massoni: los curiosos contactos con algunos dirigentes de Comodoro que ni siquiera son del espacio cambiemita, llamaron la atención a más de uno. A esto hay que sumarle la fuerte influencia de su “espónsor” económico, el empresario metalúrgico y automotriz Celso Pontet. La “nueva política” llega plagada de viejos vicios.
En verdad, la pelea de fondo es la que mantienen desde hace un tiempo un sector de la UCR contra el senador “Nacho” Torres. A esta altura, la relación entre el presidente del radicalismo chubutense e intendente de Rawson, Damián Biss, y el líder del PRO, ya parece irreconciliable. Aunque en la cancha se ven los pingos, es posible que un triunfo de Massoni en la interna trelewense termine siendo una victoria pírrica porque será muy difícil que ese escenario se repita en una elección provincial abierta, como la que se utilizaría para definir al candidato a gobernador de JxC.
Frente de pocos
El cierre en el Frente de Todos tampoco fue un lecho de rosas. El PJ, el principal integrante del FdT, llegará al 5 de marzo con dos candidatos propios y poco conocidos (“El Cartero” Jara y Nelson Castro) y uno surgido del Partido de la Victoria, el camporista Emanuel Coliñir. Todo indica que el representante del ala kirchnerista del Gobierno nacional, aliado al gobernador Mariano Arcioni y a sectores residuales del viejo dasnevismo, pasará la interna sin problemas. La cuestión es saber si le dará la nafta para enfrentar a los sectores peronistas que no dieron la interna y prefirieron ir directamente a las generales del 16 de abril.
En este sentido, el intendente Adrián Maderna podría jugar un rol importante. Aún desgastado por los casi ocho años de gestión, su poderío electoral es innegable y su apoyo podría ser determinante. No se sabe si para ganar Trelew, pero sí para hacerle daño al candidato del FdT.
Se presume que el armado madernista terminará apoyando a la candidata del partido “Somos Trelew, Nueva Alternativa Social y Sustentable”, Leila Lloyd Jones. Si Maderna consolida ese respaldo, las chances de la diputada provincial aumentan.
Si no, crecen las posibilidades de otro en discordia, el exintendente César Gustavo Mac Karthy, que por ahora no tiene partido para competir en abril porque huyó “despavoridamente de la aldea” peronista. No por “la escasez de rinocerontes”, como en aquella genial obra musical de Les Luthiers, “Cartas de color”, sino por la escasez de agua en la pileta.
La desconfianza de Mac Karthy –un sello de origen del heredero del histórico Frente Peronista- es una muestra de que la alquimia electoral del pejotismo, el kirchnerismo y el massismo vernáculos es una apuesta de mucho riesgo. El resultado que obtenga en Trelew marcará a fuego el futuro del frente para las elecciones de gobernador.
Una derrota puede ser el principio del fin.
Ser y querer ser
La cada vez más larga novela de enredos entre el intendente Juan Pablo Luque y el vicegobernador Ricardo Sastre sigue sumando capítulos a la incertidumbre peronista. Mientras “Nacho” Torres libra la batalla trelewense y sigue caminando la provincia, los aspirantes peronistas siguen siendo ambiguos y cruzan chicanas a través de los medios.
La última involucró al veterano exintendente de Comodoro Rivadavia, Néstor Di Pierro, hoy presidente del club Chacarita Juniors, quien expresó su apoyo a Sastre. Luque salió a responderle que no necesita “padrinos” para ir por la gobernación y el “Tano” contraatacó acusando de “soberbio” al intendente comodorense.
El vicegobernador, en tanto, se mostró otra vez distendido junto al gobernador pero volvieron algunas tensiones mediáticas, como darle su apoyo a Leila Lloyd Jones en Trelew, cuando todos saben que el candidato del Arcioni es Coliñir.
Sastre mantuvo el viernes pasado una reunión con dirigentes de la cordillera, pero el encuentro fue en Madryn. Es verdad que falta mucho para las elecciones pero la poca presencia del peronismo en las calles y caminos, golpeando puertas y juntando voluntades en todos los rincones de Chubut, no es una buena señal.
Para ser, primero hay que demostrar ganas de ser.#

Se va aclarando el panorama pero la polvareda es tanta que todavía no se puede decir que el horizonte esté despejado. La presentación de listas de precandidatos en las alianzas empezó a acomodar un poco el tablero en Trelew pero todavía falta mucho (y poco, si vale el contrasentido) para saber qué puede ocurrir.
Es que la batalla final por la intendencia de Trelew, que se dará el próximo 16 de abril, dependerá mucho del resultado de las internas en Juntos por el Cambio y en el Frente de Todos. No sólo por la obviedad de saber quiénes las ganarán, sino por el efecto que esos resultados tendrán en las seis semanas siguientes hasta la elección definitiva. Han quedado tantas heridas abiertas antes de la compulsa interna que lo que ocurra después del 5 de marzo es un jeroglífico político difícil de traducir.
Cada vez menos Juntos
Si algo le faltaba a la áspera actualidad de la alianza Juntos por el Cambio en el resto del país y en Chubut, era una elección adelantada en Trelew en donde a pocos días de la presentación de las dos listas, una de ellas impugnó a la otra. Si este es el comienzo, lo que pase el 5 de marzo a la noche tras conocerse el resultado de la interna entre Federico Massoni y Gerardo Merino puede ser para alquilar balcones.
El exministro de Seguridad de Mariano Arcioni es ahora la figurita difícil del álbum en Trelew. Algunas encuestas -sobre todo las propias- lo ubican en una posición expectante. Por eso mismo no se entendió la jugada de querer sacar de la cancha a la lista de Merino.
No es el único aspecto borroso en la estrategia de Massoni: los curiosos contactos con algunos dirigentes de Comodoro que ni siquiera son del espacio cambiemita, llamaron la atención a más de uno. A esto hay que sumarle la fuerte influencia de su “espónsor” económico, el empresario metalúrgico y automotriz Celso Pontet. La “nueva política” llega plagada de viejos vicios.
En verdad, la pelea de fondo es la que mantienen desde hace un tiempo un sector de la UCR contra el senador “Nacho” Torres. A esta altura, la relación entre el presidente del radicalismo chubutense e intendente de Rawson, Damián Biss, y el líder del PRO, ya parece irreconciliable. Aunque en la cancha se ven los pingos, es posible que un triunfo de Massoni en la interna trelewense termine siendo una victoria pírrica porque será muy difícil que ese escenario se repita en una elección provincial abierta, como la que se utilizaría para definir al candidato a gobernador de JxC.
Frente de pocos
El cierre en el Frente de Todos tampoco fue un lecho de rosas. El PJ, el principal integrante del FdT, llegará al 5 de marzo con dos candidatos propios y poco conocidos (“El Cartero” Jara y Nelson Castro) y uno surgido del Partido de la Victoria, el camporista Emanuel Coliñir. Todo indica que el representante del ala kirchnerista del Gobierno nacional, aliado al gobernador Mariano Arcioni y a sectores residuales del viejo dasnevismo, pasará la interna sin problemas. La cuestión es saber si le dará la nafta para enfrentar a los sectores peronistas que no dieron la interna y prefirieron ir directamente a las generales del 16 de abril.
En este sentido, el intendente Adrián Maderna podría jugar un rol importante. Aún desgastado por los casi ocho años de gestión, su poderío electoral es innegable y su apoyo podría ser determinante. No se sabe si para ganar Trelew, pero sí para hacerle daño al candidato del FdT.
Se presume que el armado madernista terminará apoyando a la candidata del partido “Somos Trelew, Nueva Alternativa Social y Sustentable”, Leila Lloyd Jones. Si Maderna consolida ese respaldo, las chances de la diputada provincial aumentan.
Si no, crecen las posibilidades de otro en discordia, el exintendente César Gustavo Mac Karthy, que por ahora no tiene partido para competir en abril porque huyó “despavoridamente de la aldea” peronista. No por “la escasez de rinocerontes”, como en aquella genial obra musical de Les Luthiers, “Cartas de color”, sino por la escasez de agua en la pileta.
La desconfianza de Mac Karthy –un sello de origen del heredero del histórico Frente Peronista- es una muestra de que la alquimia electoral del pejotismo, el kirchnerismo y el massismo vernáculos es una apuesta de mucho riesgo. El resultado que obtenga en Trelew marcará a fuego el futuro del frente para las elecciones de gobernador.
Una derrota puede ser el principio del fin.
Ser y querer ser
La cada vez más larga novela de enredos entre el intendente Juan Pablo Luque y el vicegobernador Ricardo Sastre sigue sumando capítulos a la incertidumbre peronista. Mientras “Nacho” Torres libra la batalla trelewense y sigue caminando la provincia, los aspirantes peronistas siguen siendo ambiguos y cruzan chicanas a través de los medios.
La última involucró al veterano exintendente de Comodoro Rivadavia, Néstor Di Pierro, hoy presidente del club Chacarita Juniors, quien expresó su apoyo a Sastre. Luque salió a responderle que no necesita “padrinos” para ir por la gobernación y el “Tano” contraatacó acusando de “soberbio” al intendente comodorense.
El vicegobernador, en tanto, se mostró otra vez distendido junto al gobernador pero volvieron algunas tensiones mediáticas, como darle su apoyo a Leila Lloyd Jones en Trelew, cuando todos saben que el candidato del Arcioni es Coliñir.
Sastre mantuvo el viernes pasado una reunión con dirigentes de la cordillera, pero el encuentro fue en Madryn. Es verdad que falta mucho para las elecciones pero la poca presencia del peronismo en las calles y caminos, golpeando puertas y juntando voluntades en todos los rincones de Chubut, no es una buena señal.
Para ser, primero hay que demostrar ganas de ser.#