“En base a esto pudimos reconstruir con la seriedad que merece el caso y la certeza de que hubo una agresión sexual seguida de muerte”, expresó Olazabal. La pericia fue determinante para descartar versiones sobre la posible intervención de dos o más personas. “La pericia genética ha sido contundente. Hubo una defensa férrea por parte de la víctima, lo que explica la cantidad de material genético debajo de sus uñas y las lesiones que presentaba el agresor”, señalaron.
También remarcaron un dato técnico adicional: “No solo encontraron ADN de Chacano debajo de las uñas, sino también en la parte superior de las manos. Esto nos indica un ADN de contacto, una fricción, un golpe. No es común que por un saludo quede un rastro así”. En el área genital, se obtuvo un único perfil genético masculino, atribuible exclusivamente al agresor.
La Brigada de Investigaciones aportó un trabajo sustancial, revisando cámaras durante horas para reconstruir el recorrido de Chacano. “Se reconstruyó el camino que hizo desde una vivienda hasta el lugar donde se produce la agresión, confirmando que estaba solo”, indicaron. También se confirmó que “hubo un momento en el que claramente él la cruzó a ella” y que, amparado por la oscuridad, esperó su regreso para atacarla, dado que la jóven continuó su recorrido hasta el sector de Las Torres para luego, emprender el regreso. La fiscalía remarcó que la zona donde fue encontrada Valeria es un sector oscuro y poco transitado en ese horario “La contaminación sonora de la ruta y del mar explican por qué no hubo testigos directos”.
Durante la investigación surgieron versiones sobre supuestos antecedentes penales de Chacano. El propio fiscal aclaró esa información: “Él estuvo imputado en una causa en 2012 y fue sobreseído porque la prueba indicaba que no había intervenido. Luego, en otro hecho, resultó víctima; hicimos el juicio y fue condenado el responsable de haberle disparado”. Aclaró que esa sentencia se distorsionó públicamente: “Pensaban que había purgado una pena, pero en esa causa él fue damnificado”. No existían denuncias previas que lo señalaran como potencial agresor sexual.
Sobre los primeros indicios, el fiscal sostuvo que el dato inicial fue que Chacano vivía en la zona, lo que permitió vincularlo cuando se informó sobre un deceso que aparentaba ser suicidio. “Sumado a las lesiones que presentaba el cuerpo al momento del hallazgo y otros datos relevados, como colillas de una marca de cigarrillos particular que también tenía entre sus pertenencias, dirigimos la sospecha hacia él”, explicó.
Respecto a testigos que dijeron haber visto a dos personas cruzando cerca de un pluvial, se detalló que esa ubicación está muy alejada del lugar donde ocurrió el ataque: “Personas vivían en ese pluvial y son las que podrían haber sido captadas por esas cámaras. No pudimos establecer ninguna relación con el caso”.
Fiscalía confirmó que la familia fue informada de todos los detalles. “A Jessica, la hermana de Valeria, le explicamos hoy los resultados. Ella ya tenía una antesala de lo que pensábamos. Hoy le confirmamos que la hipótesis inicial fue acreditada”. Aunque la autoría quedó establecida, desde el Ministerio Público aclararon que la causa no se cierra: “Quedan medidas complementarias por realizar. Hoy confirmamos que aquella sospecha inicial fue corroborada con rigor técnico, pero debemos establecer las circunstancias específicas del hecho”.
“En base a esto pudimos reconstruir con la seriedad que merece el caso y la certeza de que hubo una agresión sexual seguida de muerte”, expresó Olazabal. La pericia fue determinante para descartar versiones sobre la posible intervención de dos o más personas. “La pericia genética ha sido contundente. Hubo una defensa férrea por parte de la víctima, lo que explica la cantidad de material genético debajo de sus uñas y las lesiones que presentaba el agresor”, señalaron.
También remarcaron un dato técnico adicional: “No solo encontraron ADN de Chacano debajo de las uñas, sino también en la parte superior de las manos. Esto nos indica un ADN de contacto, una fricción, un golpe. No es común que por un saludo quede un rastro así”. En el área genital, se obtuvo un único perfil genético masculino, atribuible exclusivamente al agresor.
La Brigada de Investigaciones aportó un trabajo sustancial, revisando cámaras durante horas para reconstruir el recorrido de Chacano. “Se reconstruyó el camino que hizo desde una vivienda hasta el lugar donde se produce la agresión, confirmando que estaba solo”, indicaron. También se confirmó que “hubo un momento en el que claramente él la cruzó a ella” y que, amparado por la oscuridad, esperó su regreso para atacarla, dado que la jóven continuó su recorrido hasta el sector de Las Torres para luego, emprender el regreso. La fiscalía remarcó que la zona donde fue encontrada Valeria es un sector oscuro y poco transitado en ese horario “La contaminación sonora de la ruta y del mar explican por qué no hubo testigos directos”.
Durante la investigación surgieron versiones sobre supuestos antecedentes penales de Chacano. El propio fiscal aclaró esa información: “Él estuvo imputado en una causa en 2012 y fue sobreseído porque la prueba indicaba que no había intervenido. Luego, en otro hecho, resultó víctima; hicimos el juicio y fue condenado el responsable de haberle disparado”. Aclaró que esa sentencia se distorsionó públicamente: “Pensaban que había purgado una pena, pero en esa causa él fue damnificado”. No existían denuncias previas que lo señalaran como potencial agresor sexual.
Sobre los primeros indicios, el fiscal sostuvo que el dato inicial fue que Chacano vivía en la zona, lo que permitió vincularlo cuando se informó sobre un deceso que aparentaba ser suicidio. “Sumado a las lesiones que presentaba el cuerpo al momento del hallazgo y otros datos relevados, como colillas de una marca de cigarrillos particular que también tenía entre sus pertenencias, dirigimos la sospecha hacia él”, explicó.
Respecto a testigos que dijeron haber visto a dos personas cruzando cerca de un pluvial, se detalló que esa ubicación está muy alejada del lugar donde ocurrió el ataque: “Personas vivían en ese pluvial y son las que podrían haber sido captadas por esas cámaras. No pudimos establecer ninguna relación con el caso”.
Fiscalía confirmó que la familia fue informada de todos los detalles. “A Jessica, la hermana de Valeria, le explicamos hoy los resultados. Ella ya tenía una antesala de lo que pensábamos. Hoy le confirmamos que la hipótesis inicial fue acreditada”. Aunque la autoría quedó establecida, desde el Ministerio Público aclararon que la causa no se cierra: “Quedan medidas complementarias por realizar. Hoy confirmamos que aquella sospecha inicial fue corroborada con rigor técnico, pero debemos establecer las circunstancias específicas del hecho”.