Víctor Hugo Alcaina quedó en prisión preventiva tras una audiencia de control de detención y apertura de la investigación. Es el narco detenido en los últimos días, aunque ahora se lo acusa por un episodio del 23 de abril de 2025, cuando junto con otros tres sujetos ingresaron al local comercial “Hielo Kuuii”, en Comodoro Rivadavia, mientras en el lugar se encontraban empleados y clientes.
Según el parte de prensa de Fiscalía ingresaron con armas y una picana eléctrica. Alcaina cerró la puerta del local colocando pasadores para que no ingresaran más personas y se mantuvo custodiando a los demás empleados con la picana.
Uno de sus cómplices habría intimidado a las personas con una pistola de calor, amenazándolos con expresiones como: “Quédense quietos o los mato, o los quemo”. Otro de los participantes habría exigido las llaves de un departamento mientras blandía un arma, logrando sustraer elementos de valor y efectivo.
Los cuatro implicados se dieron a la fuga a bordo de una camioneta Ford Ranger, que fue hallada abandonada en el barrio Jorge Newbery.
La fiscalía calificó la conducta de Alcaina como “robo triplemente agravado por haber sido cometido en poblado y en banda, con armas y con armas cuya aptitud para el disparo no puede tenerse por acreditada”.
La investigación subrayó su prontuario y el peligro de fuga, ya que logró escapar durante 18 meses. En cambio, su defensor Guillermo Iglesias pidió la libertad con presentaciones una vez por semana ante la Oficina Judicial, una vez por semana y prohibición de alejarse de la ciudad sin autorización judicial.
Finalmente, el juez Mariano Nicosia hizo lugar a lo requerido por la fiscalía.
Víctor Hugo Alcaina quedó en prisión preventiva tras una audiencia de control de detención y apertura de la investigación. Es el narco detenido en los últimos días, aunque ahora se lo acusa por un episodio del 23 de abril de 2025, cuando junto con otros tres sujetos ingresaron al local comercial “Hielo Kuuii”, en Comodoro Rivadavia, mientras en el lugar se encontraban empleados y clientes.
Según el parte de prensa de Fiscalía ingresaron con armas y una picana eléctrica. Alcaina cerró la puerta del local colocando pasadores para que no ingresaran más personas y se mantuvo custodiando a los demás empleados con la picana.
Uno de sus cómplices habría intimidado a las personas con una pistola de calor, amenazándolos con expresiones como: “Quédense quietos o los mato, o los quemo”. Otro de los participantes habría exigido las llaves de un departamento mientras blandía un arma, logrando sustraer elementos de valor y efectivo.
Los cuatro implicados se dieron a la fuga a bordo de una camioneta Ford Ranger, que fue hallada abandonada en el barrio Jorge Newbery.
La fiscalía calificó la conducta de Alcaina como “robo triplemente agravado por haber sido cometido en poblado y en banda, con armas y con armas cuya aptitud para el disparo no puede tenerse por acreditada”.
La investigación subrayó su prontuario y el peligro de fuga, ya que logró escapar durante 18 meses. En cambio, su defensor Guillermo Iglesias pidió la libertad con presentaciones una vez por semana ante la Oficina Judicial, una vez por semana y prohibición de alejarse de la ciudad sin autorización judicial.
Finalmente, el juez Mariano Nicosia hizo lugar a lo requerido por la fiscalía.