U6: harían exámenes psíquicos a guardias tras la muerte de dos presos

Asi lo habría decidido el Consejo Nacional de la Magistratura. También el fiscal federal de Rawson. Entre diciembre y febrero murieron dos reclusos: uno se ahorcó y el otro se prendió fuego tras serios incidentes en su pabellón. Declaró el director Céspedes y arreglaron algunos pabellones.

05 ABR 2014 - 21:52 | Actualizado

El Consejo Nacional de la Magistratura pediría que los guardiacárceles de la Unidad Seis de Rawson sean sometidos a “examen psicológicos” tras el informe que recibió respecto a los últimos acontecimientos en el penal que, entre otras cosas, tuvieron como resultado dos reclusos muertos en circunstancias aún dudosas. Así se lo habrían hecho saber al juez federal Hugo Sastre tras escuchar su informe hace un par de semanas. Pero hay más: también pediría exámenes “mentales” el fiscal federal Fernando Gélvez sobre todo a quienes están imputados de haber participado en los hechos ocurridos entre el 13 y 14 de febrero pasado. Los exámenes se realizarán, sobre todo, a los guardiacárceles encargados de las requisas.

Ambas posibilidades fueron reveladas a Jornada por fuentes del juzgado en Rawson donde hace pocos días prestó declaración indagatoria el jefe del penal capitalino Juan de la Cruz Céspedes. El titular de la cárcel de máxima seguridad fue citado por haber retrasado la información sobre los hechos de febrero, pese a la insistencia de la fiscalía. Céspedes negó y justificó tal retraso y durante la indagatoria aclaró que “que solo respondería preguntas de sus abogados defensores”. Sin embargo reveló algunas falencias clave que existen en el funcionamiento de la seguridad del penal (Ver Cámaras…)

Por otra parte se supo que estuvo en Rawson el Director de salud del Servicio Penitenciario Federal para realizar una inspección y comprobar cómo se encuentra la Unidad. A partir de allí se ordenaron refacciones en los pabellones 13, 14, 15 y 16 y se recibieron partidas de dinero para arreglar otros sectores del penal que se encontraban bastante deteriorados.

La posibilidad de irregularidades en el tratamiento de los reclusos alojados en el penal de máxima seguridad surgieron después de dos hechos que Jornada informara en forma exclusiva: el primero ocurrido en diciembre del año pasado cuando un preso apareció ahorcado en la enfermería del penal y el segundo cuando otro interno se prendió fuego “a lo bonzo” porque no lo dejaron hablar por teléfono con su madre que sufría una grave enfermedad.

Hay que recordar que tras estos hechos fue el propio juez Hugo Sastre quien anunció que de continuar situaciones de esta naturaleza iba a pedir la intervención de la cárcel y si esto no ocurría dispondría su clausura. Incluso los hechos provocaron la intervención de la Procaduría Contra la Violencia Institucional cuyo titular Abel Córdoba conversó con uno de los reclusos pocas horas antes que decidiera suicidarse. “Estaba deshidratado, golpeado, con signos de haber recibido mucho castigo. Incluso yo lo visité el día de su cumpleaños. Pero él ni siquiera se acordaba de ese acontecimiento”, contó en su momento Córdoba a Jornada.

Todos estos hechos hicieron que el tema trascendiera las fronteras de la provincia. Pero que además, el fiscal Gélvez tomara la decisión de citar a declaración indagatoria a Céspedes para que explique el por qué de su demora en enviar información. Céspedes no acudió a la primera citación: los abogados de la Unidad Seis dijeron que querían informarse mejor de la situación. Finalmente declaró el 18 de marzo pasado y como quedó dicho, negó haber ocultado información sobre los graves sucesos ocurridos en el interior del penal y que tuvieron como consecuencia trágica la muerte de dos reclusos.

Además y como informó Jornada, Gélvez ya tomó declaración a varios guardiacárceles que estuvieron presentes la madrugada en que se desató un verdadero infierno en el pabellón 15 y que terminó con la muerte de un recluso tras prenderse fuego. El pabellón 15 es “uno de los más tranquilos” según informaron a Jornada. Los presos que allí conviven se llevan bien y nunca se han producido problemas entre ellos. Sin embargo en febrero se desató una verdadera “noche de furia” que terminó de la peor manera. Las investigaciones seguirán y se espera también la decisión final del Consejo Nacional de la Magistratura respecto a que decisión tomará tras el informe recibido de parte de la justicia federal de Rawson.

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05 ABR 2014 - 21:52

El Consejo Nacional de la Magistratura pediría que los guardiacárceles de la Unidad Seis de Rawson sean sometidos a “examen psicológicos” tras el informe que recibió respecto a los últimos acontecimientos en el penal que, entre otras cosas, tuvieron como resultado dos reclusos muertos en circunstancias aún dudosas. Así se lo habrían hecho saber al juez federal Hugo Sastre tras escuchar su informe hace un par de semanas. Pero hay más: también pediría exámenes “mentales” el fiscal federal Fernando Gélvez sobre todo a quienes están imputados de haber participado en los hechos ocurridos entre el 13 y 14 de febrero pasado. Los exámenes se realizarán, sobre todo, a los guardiacárceles encargados de las requisas.

Ambas posibilidades fueron reveladas a Jornada por fuentes del juzgado en Rawson donde hace pocos días prestó declaración indagatoria el jefe del penal capitalino Juan de la Cruz Céspedes. El titular de la cárcel de máxima seguridad fue citado por haber retrasado la información sobre los hechos de febrero, pese a la insistencia de la fiscalía. Céspedes negó y justificó tal retraso y durante la indagatoria aclaró que “que solo respondería preguntas de sus abogados defensores”. Sin embargo reveló algunas falencias clave que existen en el funcionamiento de la seguridad del penal (Ver Cámaras…)

Por otra parte se supo que estuvo en Rawson el Director de salud del Servicio Penitenciario Federal para realizar una inspección y comprobar cómo se encuentra la Unidad. A partir de allí se ordenaron refacciones en los pabellones 13, 14, 15 y 16 y se recibieron partidas de dinero para arreglar otros sectores del penal que se encontraban bastante deteriorados.

La posibilidad de irregularidades en el tratamiento de los reclusos alojados en el penal de máxima seguridad surgieron después de dos hechos que Jornada informara en forma exclusiva: el primero ocurrido en diciembre del año pasado cuando un preso apareció ahorcado en la enfermería del penal y el segundo cuando otro interno se prendió fuego “a lo bonzo” porque no lo dejaron hablar por teléfono con su madre que sufría una grave enfermedad.

Hay que recordar que tras estos hechos fue el propio juez Hugo Sastre quien anunció que de continuar situaciones de esta naturaleza iba a pedir la intervención de la cárcel y si esto no ocurría dispondría su clausura. Incluso los hechos provocaron la intervención de la Procaduría Contra la Violencia Institucional cuyo titular Abel Córdoba conversó con uno de los reclusos pocas horas antes que decidiera suicidarse. “Estaba deshidratado, golpeado, con signos de haber recibido mucho castigo. Incluso yo lo visité el día de su cumpleaños. Pero él ni siquiera se acordaba de ese acontecimiento”, contó en su momento Córdoba a Jornada.

Todos estos hechos hicieron que el tema trascendiera las fronteras de la provincia. Pero que además, el fiscal Gélvez tomara la decisión de citar a declaración indagatoria a Céspedes para que explique el por qué de su demora en enviar información. Céspedes no acudió a la primera citación: los abogados de la Unidad Seis dijeron que querían informarse mejor de la situación. Finalmente declaró el 18 de marzo pasado y como quedó dicho, negó haber ocultado información sobre los graves sucesos ocurridos en el interior del penal y que tuvieron como consecuencia trágica la muerte de dos reclusos.

Además y como informó Jornada, Gélvez ya tomó declaración a varios guardiacárceles que estuvieron presentes la madrugada en que se desató un verdadero infierno en el pabellón 15 y que terminó con la muerte de un recluso tras prenderse fuego. El pabellón 15 es “uno de los más tranquilos” según informaron a Jornada. Los presos que allí conviven se llevan bien y nunca se han producido problemas entre ellos. Sin embargo en febrero se desató una verdadera “noche de furia” que terminó de la peor manera. Las investigaciones seguirán y se espera también la decisión final del Consejo Nacional de la Magistratura respecto a que decisión tomará tras el informe recibido de parte de la justicia federal de Rawson.